Swiatek y Nadal reyes de Paris

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Por Sergio Ried
Actualizado el 5 de junio de 2022 - 4:16 pm

Ambos tenistas luciendo similares características se ciñeron la corona de este Roland Garro 2022 en sus respectivas categorías. La polaca de 21 años por segunda vez y el manacorí de 36, conquistando su título número 14 en la arcilla parisina. Un torneo que dejó en muy mal pie al tenis femenino y con muchas sorpresas y tropezones inesperados entre los varones.

POR SERGIO RIED

Iga no tiene la espectacularidad de Serena ni los golpes poderosos de Henín ni la creatividad de la australiana Barty, prematuramente retirada, pero es una verdadera roca en su estado bruto. No hay cómo darle. No deja huecos ni da chances a sus rivales y si no que lo digan la china Zheng Quinwen (la única en arrebatarle un set) y las que no pudieron emularla, como Riske,  Kivinic, Pegula y Katsakina, quienes fueron humilladas en poco más de una hora en sets seguidos. Ni siquiera la sensación del torneo, la jovencita norteamericana Cocó Gauff, que apenas superó los 68 minutos de juego en su derrota en la final por 6-1 6-3. 

La debacle de las chicas comenzó en la segunda ronda, dónde perdieron siete de las primeras diez seleccionadas. Con el apoyo de su ilustre compatriota Robert Lewandowski desde las tribunas, Iga Zwiatek alargó su racha de partidos ganados en fila, a 35 y nada hace suponer que esa racha vaya a cortarse. Ni que esta sonriente polaca vaya a abdicar de su trono de número uno del mundo.

Iga Swiatek dominó el certamen de principio a fin.

En varones el resultado era la crónica de un título anunciado. Porque pese a su cacareada lesión crónica en su pie derecho, Rafael Nadal aparecía como el favorito para obtener su título número 14 en el patio de su casa en el Bois de Boulogne. Algo que fue tomando fuerza día a día durante la quincena, con las derrotas de Daniil Medvédev (2 ATP) frente a Cilic (23 ATP) en segunda ronda, la caída del «niño maravilla» Carlos Alcaraz ante Zverev, de Stefanos Tsitsipas contra el soberbio jovencito noruego Holger Rune y de Félix Auger Aliassime a manos del mismo Rafa tras apretados y sufridos cinco sets. 

El partido clave entre Nadal y Djokovic despejo definitivamente el horizonte para el balear, quién en el cuarto set se encontró con un rival que se quedó sin aire, sin energías ni voluntad para seguir luchando. 

Quedaba solo Sasha Zverev como único y último escollo para que el sueño de Nadal se hiciera realidad. Era la a prueba de fuego para el mallorquín, ya que el germano había demostrado ser el único capaz de impedir la decimocuarta corona del español. Y eso era exactamente lo que estaba sucediendo en la semifinal hasta el empate a seis games del segundo set entre ambos (el primero ya se había decidido en un tiebreak favorable a Nadal). Hasta que llegó el minuto fatal para el alemán y el del alivio para el de Mallorca. Un esguince de tobillo de Sacha al tropezar corriendo en pos de una pelota abierta a su derecha, que provocó su aparatosa caída, lo obligó a salir en muletas del court Phillippe Chatrier, dejando el terreno libre de su mayor escollo a quien quiere seguir haciendo historia en París. Tres horas 16 minutos para dos sets sin finalizar, es la mejor muestra de este partido de miedo que terminó siendo de terror al ver la magnitud de la lesión de Zverev. Y caso cerrado.

Casper Ruud, con 14 años, viendo el título número 8 de Rafa en Roland Garros.

Porque la final ante el promisorio jovencito de 23 años, el danés Casper Ruud (8 ATP) tenía un pronóstico más que favorable para Nadal, quién paradojalmente es el profesor de Ruud en su Academía en Manacor. Pronóstico que se cumplió a cabalidad porque la final fue apenas un mero trámite para Rafael Nadal que dio cuenta de su rival por 6-3 6-3 6-0 en una de las definiciones más unilaterales de la historia del torneo.