¿Por qué el Pirata pudo volver tan pronto a la Primera A?
En poco más de un año, Coquimbo Unido pasó de disputar las semifinales de la Copa Sudamericana y sufrir el descenso a la primera B del fútbol chileno, a conseguir el inmediato retorno a la primera categoría. Cosas que suceden en el fútbol, pero lo cierto es que el club de la Cuarta Región consiguiño su retorno con autoridad y prestancia.
Por GERARDO SILVA
Varias cosas debemos analizar de su campaña. Primero señalar que la dirigencia trabajó en la confección del plantel desde el primer momento con demasiada convicción y entendiendo que la única forma de lograr el ascenso inmediato era asumir y ponerse a trabajar con antelación: contratar jugadores de jerarquía para la categoría. Y no escatimó esfuerzos económicos, definitivamente no era el momento para ahorrar, simplemente había que formar el mejor equipo con los jugadores que ofrecía el mercado.
Como en la temporada anterior equipos de Primera División desafectaron a jugadores emblemáticos, el Pirata ni corto ni perezoso los empezó a conquistar hasta seducirlos y llevarlos a sus filas. Muchos se extrañaron por el arribo de Jean Beausejour, Carlos Carmona, el propio Esteban Paredes y luego en calidad de refuerzo, el Chino Millar, sumados a un montón de futbolistas de excelente calidad, todos ellos dirigidos por Héctor Tapia.
Particularmente, Tito no es de mis técnicos preferidos, pero claramente hay que reconocer que cosas buenas debe haber hecho para conseguir campeonar en la serie más competitiva del fútbol chileno, donde el fútbol es apasionado, aguerrido, fuerte y con mucho temperamento.
Héctor se atrevió y supo mezclar experiencia y juventud. Esto, créame, no es para nada fácil. Los jugadores que venían de Primera a la Segunda categoría, de manera natural se desvalorizan y pierden confianza, por lo tanto emocionalmente no están al 100%. Es ahí donde hay que valorar y cuantificar el aporte del estratega. Había que convencer de que sería una pasadita corta en la B y que rápidamente, con esfuerzo, inteligencia emocional y madurez futbolística podían retornar a la primera categoría.
¿Cuáles pudieron ser las claves? ¿Qué hizo la diferencia para que el Pirata se titulara campeón?
Siento que hay un par de tips que no se pueden quedar fuera del análisis. Mantener motivados a ídolos del fútbol para jugar en la segunda categoría con jóvenes futbolistas emergentes requiere de un trabajo serio y muy planificado, y lo hizo. Otra cosa que no podemos olvidar es que en los momentos claves del torneo, cuando las cosas no van bien, jugadores de esa envergadura absorben la presión y la canalizan. Por lo mismo, cuando se les requiere, responden a cabalidad, todos: los mayores e históricos, más Matías Cano y otros que por ahí también pasaban los 30, le ofrecieron al equipo la solidez y jerarquía necesaria, que a la larga le sirvió y mucho. También los jóvenes fueron fundamentales; de manera perfecta empatizaron con aquellos que muchas veces te ponen el currículum en la mesa.
En esta oportunidad, se formó un grupo de futbolistas que ofreció todo lo que tenía desde la individualidad al colectivo para ponerse la corona y empezar a preparar el próximo torneo.
Producto de todo esto, el Pirata coquimbano tendrá que hacer su balance anual y con seguridad se quedará con muchos de sus integrantes que vuelven a estar en su zona de confort.
En este equipo se trabajó con convicción, con determinación y lograron el objetivo producto del dejar hacer con orden y disciplina por parte del entrenador y por supuesto por la jerarquía máxima de sus futbolistas.
Y si le queremos poner la guinda a la torta, señalar también qué el público cada vez que pudo hacerse presente demostró que merece ser de Primera. Parece cliché pero cuando se trabaja unidos y cada uno sabe perfectamente para lo que es bueno y aporta lo que corresponde, el resultado final es óptimo.
Felicidades Coquimbo Unido, una institución que vuelve a la Primera categoría del fútbol chileno.
