Ni los “viejos estandartes” salvaron a Colo Colo de un nuevo papelón
Peor no se puede jugar al fútbol de como lo viene haciendo el “Cacique” tras esta reanudación del campeonato. Ni siquiera los ingresos de Paredes y Valdés contribuyeron a mejorar las cosas. De ello se aprovechó Curicó Unido para vencer merecidamente y por primera vez en su historia al cuadro popular.
Apareció antes que el equipo hiciera su reingreso a la cancha para la segunda etapa y la ovación fue estruendosa. Esteban Paredes, goleador albo, retornaba al equipo luego de meses de ausencia, más precisamente desde el 18 de mayo, y la hinchada popular lo vio como el jugador que podía salvar a Colo Colo del desastre, de un nuevo papelón en su cancha. No sirvió de mucho: Curicó Unido, que jamás le había podido ganar al “Cacique”, se llevaba esta vez merecidamente la victoria y los tres puntos desde el Monumental, por la cuenta mínima, dejando al elenco popular cada vez más lejos del puntero Universidad Católica y, lo que es peor, en el sótano de su rendimiento futbolístico.
En este retorno a la competición tras el largo receso de Copa América, Colo Colo ha sido un completo desastre. Y ni siquiera apelar a los “viejos estandartes”, porque faltando 27 minutos entró además el “Pajarito” Valdés, le sirvió para maquillar aunque fuera en parte la absoluta mediocridad que viene demostrando el equipo conducido técnicamente por Mario Salas.
Si en la fecha anterior, también como dueño de casa, no había podido frente a Everton, el “Cacique” repitió esta vez frente al cuadro curicano la pésima actuación que le había valido al equipo una estruendosa silbatina de parte de su hinchada.
Un punto de seis, y jugados en su cancha, no constituyen por cierto una recompensa a las que Colo Colo esté muy acostumbrado. El problema es que, de seguir jugando como lo viene haciendo -es decir, a nada- no sólo lo ha alejado definitivamente de los puestos de avanzada, sino que con este nivel paupérrimo perfectamente puede transformarse en habitante de mitad de tabla. ¿Y por qué no en algo peor, considerando lo pobre e irregular que es nuestra competencia casera?
Apenas comenzaba el partido y lo que se veía no era para nada tranquilizador para las huestes albas. Curicó Unido llegaba repetidamente por la derecha de su ataque, lugar donde De la Fuente era un pasadizo, y un par de centros llenaron de angustia el arco de Cortés. Y sin que Colo Colo mostrara reacción, salvo un pelotazo que Suazo le pegó al arquero Santelices, llegó la apertura de la cuenta para el elenco curicano.
Corrían sólo 14 minutos cuando, en una jugada intrascendente del mediocampo, Carmona le tiró “un ladrillo” a Villanueva, que este, por cierto, no supo controlar. ¿Cómo, si le cuesta un mundo controlar hasta el balón más justo que le llega? Suárez, viendo mal parado el fondo albo, le metió un profundo balonazo a García, que completamente destapado supo aprovechar además el titubeo fatal de Cortés entre quedarse o salir. Cuando decidió lo último, ya era tarde. García llegaba con pelota dominada y la hizo llegar a las mallas por entre las piernas del arquero.
Como tantas otras veces, Colo Colo se veía obligado a remar contra la corriente. Pero eso de que “Colo Colo nunca va perdiendo”, haciendo alusión a épicas remontadas de otras épocas, está en el pasado tanto como lo está la capacidad futbolística de su actual formación, desprovista de la más mínima jerarquía.
Para decirlo sin más rodeos, Salas necesitaba de 10 Paredes para lo que estaba jugando su equipo. Sin ideas ni jugadores de calidad, Colo Colo deambulaba la cancha frente a un Curicó Unido que no necesitaba de grandes luces para ir sacando la tarea adelante sin grandes zozobras. Porque una cosa es dejar ir oportunidades de anotar, y eso le pasa a cualquiera en una mala racha, como la que está viviendo la U, y otra muy distinta es producir nada o casi nada.
Hay que dejarlo en claro: no se puede jugar peor al fútbol que como lo hizo Colo Colo en esa primera etapa de espanto. Había que cambiarlos a todos, pero no se puede. Villanueva volvía a ser un fantasma como “conductor”, Morales y Mouche por las bandas no sabían atar ni desatar y Parraguez, que debe pensar que el balón tiene un conejo dentro, sufre lo indecible para controlar hasta la pelota más simple de domesticar.
Súmele a eso que Carmona cada vez juega peor, que Suazo insinúa mucho más de lo que produce, que Opazo al parecer se olvidó de desbordar por las bandas y que De la Fuente no sabe o no puede, y el panorama es sencillamente desolador.
Con los “viejos estandartes” en cancha, la verdad es que Colo Colo no lo hizo mucho mejor. Tuvo más la pelota, es cierto, pero eso no sirve de nada si no se sabe bien qué hacer con ella. Frente al obvio repliegue de Curicó Unido, decidido a atesorar el triunfo y los tres puntos, el “Cacique” se estrelló una y otra vez, porque simplemente carece de argumentos para abrir una defensa cerrada y aplicada.
“Se nos metieron todos atrás”, suele ser excusa frecuente de los cuadros cuya impotencia es manifiesta. ¿Y qué? Preocúpate cuando el rival se te meta adelante. Y ojo, que jugando claramente a la contra durante el segundo tiempo, Curicó Unido dispuso de dos ocasiones clarísimas para haber sentenciado mucho antes el encuentro, frente a un Colo Colo que, tal como aconteció en la fecha pasada, ante Everton, exigió muy pocas veces al meta Santelices en relación a lo mucho que dispuso de la pelota.
En los minutos finales, observando a un Colo Colo tan desesperado como ciego y carente de creatividad, la barra alba empezó a corear el himno a todo pulmón. Sólo un tarado podría interpretar ese gesto como de apoyo a un equipo que no juega a nada, que deambula por la cancha dando pena.
Es la larvada rebeldía de una hinchada que como sea tiene que darse cuenta de que su equipo no es capaz de dar el ancho ni siquiera en una competencia modesta, como la nuestra. Una hinchada que, con desilusión y amargura, tiene que concluir tristemente que estos titulares de hoy en el “Cacique” difícilmente hubieran podido ser suplentes en otras formaciones históricas.
PORMENORES
Torneo Nacional. Partido válido por la segunda fecha de la segunda rueda.
Estadio: Monumental.
Público: 22.548 espectadores.
Arbitro: Cristián Garay.
COLO COLO: B. Cortés; O. Opazo, Zaldivia, Insaurralde, De la Fuente; Villanueva (63’ Valdés), Carmona, Suazo; Morales (46’ Paredes), Parraguez (77’ Vilches), Mouche.
CURICO UNIDO: Santelices; Y. Opazo, Bechthold, Franco, Saavedra; M. Cortés, Suárez (90+1’ Bustamante); Cavalleri (81’ Parra), Vera (60’ Jaime) y García.
GOL: García, a los 14’.
Tarjetas amarillas: en Colo Colo, Zaldivia, Insaurralde, Morales y Mouche; en Curicó Unido, Y. Opazo, Saavedra y Jaime.
Tarjeta roja: Yerson Opazo, de Curicó Unido, por doble amarilla a los 90+3’.
