Mundial de Atletismo: decepción en la posta 4×100
El relevo de las chilenas fue lo mejor del día al finalizar undécimo, pero estuvo lejos de su mejor marca. Mientras, Claudio Romero en disco e Ivana Gallardo en bala quedaron en el puesto 29.
El rendimiento de los últimos seis atletas chilenos en el Mundial de Atletismo de Tokio no fue el esperado. El ideal era ser finalistas, posible en el caso de Claudio Romero, difícil para Ivana Gallardo en bala. Y más lejano aún para la posta femenina 4×100. Pero, por último, se podía mejorar el récord nacional. No fue así.
Entre los 16 países, el relevo chileno se presentó con récord nacional y una mejor marca de temporada de 43.64 segundos (Mundial de Postas). De los nueve países de la primera serie, en que clasificaban los tres primeros, Chile tenía la peor marca. Las mejores eran de Países Bajos (42.02) y España (42.11).
Lejos del récord
Los técnicos chilenos se la jugaron por las cuatro velocistas más experimentadas: Macarena Borie, María Ignacia Montt, Isidora Jiménez y Anaís Hernández.
En carrera, Borie fue la séptima mejor reacción (0.178), pero no se le vio en su mejor día. Marcó 12.11 segundos en sus 100 metros. En la recta, Montt estuvo bien y marcó un parcial de 10.38, la mejor de las nacionales. Isidora Jiménez tiene capacidad para menos de su parcial de 10.91 segundos. Y Anaís Hernández anduvo bien, con 10.67. La marca de 44.07 segundos estuvo a 43 centésimas de la mejor marca chilena.
En la primera serie, donde corrió Chile, los clasificados fueron Jamaica (41.80, mejor de temporada); España (42.53) y Francia (42.71, mejor de temporada). Chile superó a Italia, que marcó 49.41 segundos y que cruzó la meta sin apurarse luego que su partidora se desgarrara. Australia no terminó la carrera y Bélgica fue descalificada por pasar el testimonio fuera de la zona permitida. Aparte, en el heat 2 clasificaron EEUU (41.60), Alemania (41.86) y Gran Bretaña (41.88).
Como conclusión: Chile ocupó el quinto lugar en su serie y el undécimo puesto en la general.
Disco, al debe

Romero se presentó al Mundial con la marca mínima exigida por la World Athletics, y con la decimocuarta marca mundial del año. Era la última esperanza de Chile de estar en una final en Tokio. Su año fue atléticamente exitoso: campeón sudamericano en Mar del Plata (64.13 metros) y bronce en el Oklahoma Throw International (67.29, nueva marca chilena).
La noche del viernes, entre 37 discóbolos, Romero no pasó a la final, a la que clasificaban 12 mejores. En sus tres lanzamientos no superó los 60.48 metros, distancia muy lejana a su rendimiento habitual. Quedó en la posición 29, detrás del ecuatoriano Juan Caicedo (60.94) y del colombiano Mauricio Ortega (60.57).
Los tres mejores fueron el sueco Daniel Stahal, con 69.90 metros; Kristjan Ceh, Eslovenia (68.08) y Martynas Alenca, Lituania (67.16).
Muy atrás en bala
Gallardo llegó a Tokio sin la marca mínima, pero cumpliendo con el puntaje requerido en competencias. Una de esas fue el oro del Sudamericano de Mar del Plata (17.55 metros), a cinco centímetros de su mejor personal de 17.60 metros.
La atleta tomó parte en el grupo B, donde clasificaban las balistas que superaban los 19.20 metros u ocupaban las 12 mejores posiciones. En sus tres intentos, marcó 16.99 metros. Ocupó el lugar 14 entre 18 y, en la lista general, fue vigesimonovena.
Mientras, en la penúltima jornada de Tokio dos sudamericanos se subieron a lo más alto del podio. El brasileño Caio Bonfim ganó en la marcha de 20 kilómetros, con una hora, 18 segundos y 35 centésimas. Y la ecuatoriana Juleisy Angulo se impuso en el lanzamiento de la jabalina, con 65.12 metros (récord nacional).
