Muerte de estrella del rugby prende alertas por conmociones cerebrales
El ex jugador de los Maori All Blacks y Highlanders de Nueva Zelanda, Shane Christie, fue encontrado sin vida en su residencia en Nelson.
Según investigación preliminar, la muerte del rugbista neocelandés Shane Christie a los 39 años se podría tratar de un suicidio. Su carrera había terminado abruptamente a los 32 años por las secuelas de los golpes en la cabeza.
Christie, ex jugador de los Maori All Blacks y Highlanders de Nueva Zelanda, había dedicado los últimos años de su vida a promover la investigación sobre los efectos de la conmoción cerebral y su posible vínculo con trastornos cerebrales degenerativos, tras experimentar en carne propia los síntomas severos derivados de los golpes sufridos durante su carrera profesional.
Las conmociones cerebrales en el rubgy
Un estudio mostró que los jugadores de rugby retirados, que han sufrido varias conmociones cerebrales, quedan con niveles anormales de ciertas proteínas en la sangre.
Esto puede hacerlos más propensos a desarrollar enfermedades como la de la neurona motora (EMN), entre otras patologías.

Protector bucal LED inteligente
La intención de World Rugby es proteger a las jugadoras de lesiones en la cabeza, y por esto durante el Mundial Femenino, que se está jugando en Inglaterra, se están utilizando los protectores bucales LED inteligentes.
Si el impacto es suficientemente fuerte como para, potencialmente, causar una conmoción cerebral, el protector se ilumina de color rojo.
En ese caso, el árbitro detiene el encuentro y el o la jugadora será retirado(a) para una evaluación HIA. Además, medirá cuánto rota y cómo se mueve la cabeza hacia arriba y hacia abajo tras el impacto.
Los protectores bucales funcionan midiendo cuánto se mueve y gira la cabeza del jugador durante una colisión. Cuando registra una aceleración superior a 75 g y 4.500 radianes por segundo al cuadrado para los hombres, y 65 g y 4500 rad/s² para las mujeres, comienza a parpadear.
