Muere Mistral, nace Huidobro

La poesía chilena es un entramado riguroso y, si nos detuviéramos en las efemérides, encontraríamos un simbolismo todavía no advertido.

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Por Sebastián Gómez Matus
Actualizado el 10 de enero de 2025 - 9:02 pm

Gabriela Mistral, centro de atracción en 1946. Foto: ARCHIVO

Es curioso que en la misma fecha hayan muerto y nacido dos de los cuatro grandes de nuestra tradición poética. El 10 de enero de 1957, alrededor de las 4:18 de la madrugada, en el hospital de Hempstead, Nueva York, la poeta más grande del continente dejaba este mundo aferrada al crucifijo de su madre con una última palabra en los labios: “Triunfo”.

Cierto o no, la vida de Gabriela Mistral, por difícil que haya sido, o bien a propósito de lo mismo, fue un triunfo contra una sociedad que la victimizó sin que ella jamás se victimizara. La misma fecha, en el año 1893, nació Vicente Huidobro. Cabría advertir una relación entre ambos, por más que nunca se la haya visto, salvo por el asomo de Teillier y el análisis de la imagen en el creacionista.

Alguien una vez compuso un libro hecho de efemérides. Tomaba una fecha, por ejemplo, la muerte de Mistral y revisaba la mayor cantidad de gente que había nacido y muerto en esa misma fecha. Por ejemplo, Huidobro. La búsqueda es procedimental, pero el resultado es más que un encuentro ideal con el azar. Mistral murió a los 68 años, lejos de Chile, cerca de Dios. Tal vez una muerte excesivamente cristiana, la poeta es una figura que sigue abriendo lecturas y posibilidades de hallar en su pensamiento y poesía formas de encarar el presente y el futuro. En su pensamiento pedagógico hay una salida.

Conmemoraciones simultáneas

En distintas localidades de la Región de Coquimbo se conmemoró el aniversario de muerte de Gabriela Mistral. Tanto en Paihuano como en la Biblioteca del Congreso hubo actos conmemorativos para quien fuera la única mujer entre los cuatro grandes de la poesía chilena. A la fecha, convendría dejar de ver a Mistral como una madre y verla como un espíritu superlativo para su época y para la nuestra. Un enigma que hemos optado por comprender de tal o cual forma. Mistral es poeta, no un fondo de cultura.

Siempre en estas fechas obligatorias se recuerdan los últimos años, la muerte. Podríamos recordar a una Mistral viva, lejos de conmemoraciones y de simultaneidades institucionales. Es inevitable que así sea, pero tampoco puede dejar de advertirse la obligatoriedad de las efemérides culturales. ¿De qué sirve recordar que Mistral murió un 10 de enero y que Huidobro nació en la misma fecha? Resulta absolutamente baladí. Mistral es un tipo de viento y un nombre que viene de otro poeta, una mujer que se entendía como clima y nombre, una mujer que se pensaba como lugar.