MOP: Tren Santiago-Valparaíso queda en suspenso

El Ministerio de Obras Públicas confirmó que la licitación del tren rápido Santiago-Valparaíso no se concretará antes de 2026. Sólo se avanzará en una precalificación internacional de empresas.

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Por El Ágora
Actualizado el 8 de julio de 2025 - 5:29 pm

El proyecto del tren de la capital al puerto principal quedó para el próximo gobierno / Foto: ARCHIVO

El proyecto ferroviario Santiago-Valparaíso, una de las promesas más emblemáticas del Presidente Gabriel Boric, no pasará de la etapa preliminar durante su administración. Así lo confirmó este martes la ministra de Obras Públicas, Jessica López, quien detalló que la licitación para la ejecución de las obras se postergará para el próximo período presidencial.

“El estudio integral ya fue adjudicado. Pero, considerando los tiempos y el proceso de relicitar, la licitación final se hará después del término de este gobierno”, sostuvo la ministra, en una actividad sobre el balance de ejecución presupuestaria semestral, acompañada por las autoridades de Hacienda y Presupuestos.

Avances parciales y retrasos administrativos

Según la titular del MOP, el Ejecutivo dejará encaminada una etapa clave: una convocatoria internacional para la precalificación de empresas interesadas en ejecutar el proyecto. Este llamado será de carácter global y tiene como objetivo facilitar una futura licitación, acotando a firmas con experiencia técnica y financiera acreditada.

El proyecto ha enfrentado demoras, incluida la necesidad de volver a licitar los estudios técnicos integrales, lo que ralentizó el cronograma original. A pesar de ello, el Gobierno insiste en que la iniciativa sigue siendo prioritaria, aunque la concreción definitiva dependerá del próximo mandato.

De promesa presidencial a herencia para 2026

El tren rápido Santiago-Valparaíso fue uno de los anuncios clave de la primera Cuenta Pública de Boric en junio de 2022, y fue reiterado en 2023 como un eje de conectividad estratégica para el país. Incluso, en enero de ese año, el mandatario presentó el proyecto como una realidad en marcha, junto a sus entonces ministros de Transportes y Obras Públicas.

Pese al simbolismo del anuncio, la confirmación del MOP marca un punto de inflexión: el megaproyecto ferroviario no será parte del legado tangible del actual gobierno, y su concreción dependerá de la voluntad política y presupuestaria del próximo Ejecutivo.