Matanzas: restos de las víctimas no podrán ser identificados
- Tras el megaincendio, solamente han podido ser hallados pequeños fragmentos óseos de los 14 desaparecidos.
Tras una semana tratando de controlar el fuego más intenso del que se tenga registro en Cuba, la tarea de encontrar rastros de los 14 desaparecidos en la base de supertanqueros de Matanzas se ha convertido en un imposible.
Debido a la intensidad de las explosiones, solamente pequeños fragmentos óseos han podido ser encontrados, y las altas temperaturas y el tiempo de exposición a ellas imposibilitaron la identificación de los 14 desaparecidos, todos bomberos.
En total fueron 16 las víctimas fatales, pero los dos primeros cadáveres fueron rescatados antes de las explosiones: el del primer operador de tanque de agua Juan Carlos Santana Garrido, del Cuerpo de Bomberos de la Refinería de Petróleo Camilo Cienfuegos, y el joven oficial Elier Manuel Correa Aguilar, jefe de carro de bomberos profesional del Comando Aeropuerto de Matanzas.
El doctor en Ciencias Jorge González Pérez, presidente de la Sociedad Cubana de Medicina Legal, informó en conferencia de prensa que todos los familiares fueron informados sobre el proceso de investigación, y que los esfuerzos por entregar restos para ser enterrados, resultó infructuoso.
Agregó que Cuba dispone de tecnología de avanzada, pero que el incendio fue de tal magnitud que la identificación de lo poco que se ha encontrado no fue posible.
“Se estima que la temperatura en el centro del incendio fue de hasta dos mil grados centígrados. En un horno incinerador de cadáveres como los que hay en Cuba o en cualquier país del mundo, en dos horas, a 800 grados centígrados, se convierte en ceniza un cuerpo. De forma tal que, partiendo de este concepto, si las condiciones ahí fueron por el efecto de las llamas, podía haber desaparecido todo”.
Y prosiguió: “La primera hipótesis que manejamos era que no íbamos a encontrar nada y que todo era ceniza disuelta en el combustible que se había derramado”.
“La segunda tuvo en cuenta la opción de que un derrumbe, la caída de tubos o el desprendimiento de algún elemento metálico pudo sepultar algún cuerpo, lo que pudo impedir su carbonización o la incineración total de ese cuerpo, pero lamentablemente eso no ocurrió”, relató.
Los especialistas también tuvieron en cuenta que, debido al derrame de combustible, un cuerpo podría estar debajo del líquido y la combustión no sería total, según el momento en el que se extinguió el incendio.
“Entramos cuando todavía había áreas incendiadas. Había humo, tuvimos que entrar y salir. Hubo compañeros a los que los zapatos se les derritieron producto al calor intenso que había en el suelo. Hubo dificultades que se fueron superando, pero restos no logramos encontrar”.
Y concluyó: “Por tanto, en esas condiciones, el equipo nuestro llegó a establecer que resulta imposible identificar de forma absoluta los restos. Lo que le hemos explicado a los familiares es que tenemos 14 agrupaciones de restos óseos que se corresponden con las 14 personas desaparecidas, pero que no podemos distinguir o diferenciar una de otra y ponerles nombre a estos restos”.
