Mario Serra: “El público chileno es más efusivo que el argentino”
El grupo Virus, liderado por los hermanos Marcelo y Julio Moura, ha vivido un año intenso con la que pretendía ser una gira de despedida alrededor del mundo. Tuvo varias presentaciones en Buenos Aires, y también en Chile. Conversamos con su baterista histórico.
Por RODRIGO CABRILLANA / Foto: INSTAGRAM
Virus, el mítico grupo de rock argentino liderado por los hermanos Moura, ha vivido un año intenso, con una gira de despedida que comenzó en 2022 y que todavía no culmina, además de varias presentaciones en Buenos Aires y ahora preparan un concierto masivo en la capital argentina para 2024. También estuvo en Chile, y El Ágora conversó con Mario Serra (al medio en la foto principal), su baterista histórico.
-¿Cómo ha sido históricamente la relación de Virus con sus seguidores chilenos? ¿Qué piensa acerca de ellos?
-Virus en esa época fue una de las primeras bandas argentinas que salió al exterior, y la relación con Chile fue muy fuerte, porque recuerdo unas giras muy grandes y en lugares muy grandes para esa época. Solamente tocaban grandes bandas extranjeras en estadios o lugares así. Y la relación con el público chileno fue excelente, fue un éxito muy grande. Debe haber sido el ’85 u ’86, por ahí. Y se hizo una gira muy grande, la compañía discográfica Sony, que era la CBS en esa época, tenía un apoyo muy grande. Recién comenzaba la gira de los grupos argentinos, y tengo recuerdos que cuando volvimos de esa gira que fue muy exitosa, estábamos en todos los diarios, en todas las revistas, porque en esa época había mucha gráfica. Estábamos también en televisión, la verdad que fue un éxito tremendo.
Y tengo el recuerdo de que cuando volvíamos en esa gira, de haberme encontrado en el aeropuerto de Ezeiza en Argentina, con Soda Stereo, que recién iba para allá por primera vez. Estuve charlando con uno de ellos que me decía: ¿Y se movió mucho el avión? Y yo lo asustaba (risas).
-¿Dónde se encontraban con el público?
-Cuando llegamos nos estaban esperando en el aeropuerto. O sea, que venías y estaba (todo) muy exitoso, la verdad es que fue una cosa muy fuerte el público en todo Chile. Y en el interior de Chile, con todo lo que hicimos, sucedía lo mismo. Tengo idea de que tocamos en (el estadio de) Cobreloa, en Iquique y en todos los lugares que se te ocurran. Tocábamos y el recibimiento era todo wow, éramos muy jóvenes y teníamos buena impronta. Vos no te olvides que en esa época ni siquiera existía el rock mexicano y el rock latino, menos. Era muy poco lo que había de rock latino. Y ni siquiera en España te digo, había rock en español en esa época. Te digo que ni siquiera había bandas. Entonces, se dio toda una historia que fue un boom realmente en ese momento, ¿no? De muchas bandas argentinas que salieron a girar como fueron Los Enanitos Verdes, después Soda (Stereo), luego ZAS, un movimiento muy grande de los ’80, y muy exitoso, por supuesto. Y Virus en Chile fue muy exitoso. Después justo, ya en esa época lamentablemente Federico (Moura) estaba enfermo cuando estaba todo eso, y Virus no se pudo desarrollar en México y en esos lugares por razones obvias. Es más, teníamos una gira muy grande en Estados Unidos, se suspendió y ahí cambió la historia. ¡Esa historia!
-¿Cómo es el momento actual de Virus con su público?
-Esta gira que estamos haciendo en este momento, a la cual me llamaron a mí, porque yo no estaba tocando (con Virus), estaba haciendo otras cosas, la organizó una empresa muy importante en Argentina que es Pop Art, y es debido a que los temas siguen sonando, han sonado mucho y Virus ha dejado una historia discográfica muy importante. Y esto que estamos haciendo en este momento, es que estamos recordando los temas y (trabajando con) un montón de efectos que usamos en el espectáculo. Pero recordar a Virus y los temas, sobre todo. Incluso hay partes en que, gracias a la tecnología, aparece cantando Federico en el show, cosa que antes no se podía hacer.
Pero la verdad, después que murió Federico, yo no fui más a Chile con Virus. Sino que estuve en Chile con Charly García un par de veces y con otros artistas. O sea, que de ahí yo me había descolgado de la relación Virus-Chile. Esa relación la tenía descolgada y la volví a vivir hace poco después que preparó esto, Pop Art. Con esta ida al (Teatro) Coliseo y en Concepción, que no paró nunca de llover. En Concepción era una cosa increíble, tenías que llegar en bote y, así y todo, la gente fue. Un frío y una lluvia que nunca nos dejó. Y en Santiago con un par de lugares que quería y tenía que ir, ni salí del hotel, me quedé ahí. Pero la verdad que estas últimas pasadas por Chile fueron muy satisfactorias. A mí me gustó mucho.
-En Santiago me comentaste: “Vengo de la guerra”. ¿Fue muy intenso el recital en términos de encuentro con la gente?
-Sí claro y a mí también me gusta. Te jugás y entregás todo lo que tenés. Y bueno, convengamos que ya tengo unos cuantos shows encima. Lo que pasa es que hay que estar preparado para hacerlo. Entonces, intento estar en buenas condiciones para afrontar esos espectáculos. No es tocar y estar ahí sentado. La gente actúa muchísimo y presiona para que vos des más.
-En relación a Argentina, ¿qué diferencia a los seguidores del rock argentino con el chileno?
-Me da la impresión de que el público chileno es más efusivo que el argentino. Eso fue lo que recibí después de volver a tocar en Chile, hace muy poquito. Pero tengo esa sensación. Acá (Buenos Aires) hemos tocado en Luna Park y en un par de lugares más. Y se da también, salvo que tocás en capital, o si vas al interior, que van cambiando los públicos. Lo de Santiago fue muy lindo.
-¿Tuviste ocasión de conocer e interactuar con otras bandas de Chile en los ’80? ¿Cómo fue?
-Los Prisioneros es la única banda de la que me acuerdo, porque La Ley es más de los ’90. Pero estuvimos en varios lugares con el ex mánager (Carlos Fonseca) de Los Prisioneros, incluso estuvimos con él acá en Argentina. Después no lo vi nunca más, pero tengo ese recuerdo a fondo, porque estaba con nosotros y conmigo andaba estaba siempre ahí. No te olvides que en Chile había empezado recién el movimiento.
-¿Cuál es la etapa que más recuerdas con cariño de Virus?
-La etapa como banda, a mí me gustó toda la etapa del principio y todo ese desarrollo. Por experiencia, que he tocado con mucha gente y con muchas bandas y bastantes, desde muy chiquito. Porque Virus no es mi primera banda, yo ya tenía otras (que no eran de rock) antes y con mucho éxito, pero todo es muy lindo cuando se empieza y cuando se desarrolla. Después es como la vida misma y en que hay momentos mejores.
-¿Qué canciones de Virus sientes que en Chile el público las aprecia más?
-Los hits. Lo siguen siendo y eso es innegable. El tema que pegó más en todos lados es el tema que uno menos pensó que iba a pegar, que es “(Una) luna de miel (en la mano)”. Y es obvio que es un tema que no puedes crear ni inventar (razonablemente). Son cosas que salen no sé por qué, porque inclusive “(Una) luna de miel (en la mano)” fue un tema que salió arriba de un avión. Eso no significa que es el que más me gusta a mí, para nada. Pero es el tema más escuchado de Virus, de eso no hay ninguna duda.
-¿Cómo fue el proceso de crear esos temas?
Mira, toda la primera etapa de Virus, “Agujero interior” incluido, era de trabajar ciento por ciento, uno pegado al lado del otro. Todos. Después las composiciones no fueron tan grupales, no se trabajaron así.
-¿Cómo fue el proceso de grabar en estudio el primer disco de Virus?
-“Wadu Wadu” se grabó prácticamente en CBS acá en Argentina. Y “Wadu Wadu” es una canción que se grabó casi en vivo, te diría. Hacer el primer disco estaba súper ensayado, lo tocaba con los ojos cerrados. Después va cambiando, no te olvides que en esa época las compañías discográficas eran muy importantes, y te exigían un disco por año. Y si vos estabas tocando, imagínate que vos tenías que estar tocando (y componiendo) … y por eso los últimos discos también se trabajaban de otra forma. Por ese motivo de que vos estabas girando y encima tenías que cumplir para hacer un disco. Y Virus tuvo la suerte, el destino o lo que sea de que sacó un disco que vendió mucho, anduvo muy bien, haciendo- girando. Porque a veces, haciendo-girando no te salen las cosas tan bien, porque vos tenés que cumplir, pero el destino te va a marcar que justo salió eso.
-¿Cómo fue la relación de Federico Moura con sus seguidores chilenos?
-Por lo que yo vi y viví, la relación de Federico con los seguidores chilenos era muy buena. Excelente. Era muy nuevo todo también para él. Chile fue la primera gira de Virus saliendo del país, seguro. Así que imagínate que era todo novedoso. La relación con el público con Moura era muy buena y por eso tenía tanto éxito también. En ese momento era todo muy nuevo y estaba todo bárbaro. Todo era lindo, hasta que pasó lo que pasó con Federico, que ahí no era tan lindo. Lamentablemente, porque no se terminó de desarrollar la carrera que además nunca se va a saber qué hubiera pasado.
-¿Había una recepción efusiva de parte de los fans de Virus en Chile? Por ejemplo “Una luna de miel en la mano” era un hit que sonaba en todos lados.
-En Santiago y especialmente en Chile, era muy fuerte cómo se movía todo eso y evidentemente cómo se vivía. Te esperaban en el aeropuerto y había un montón de cosas que no suceden fácilmente. Y se palpaba que, sin haber ido a tocar, sabías que el éxito estaba. Como había mucha gráfica, me acuerdo mucho de las revistas y todo eso, y que aparecías en todas.
-¿Y actualmente se mantuvo esa recepción en su concierto en el Teatro Coliseo?
-Cuando tocamos ahora en el Coliseo, cuando estábamos en la van, alcancé a ver la cola de la gente, luego a la gente (en el show) y había gente que por edad no había visto a Federico. O si lo vio, eran muy chiquitos. Entonces, está muy bueno refrescar las canciones. Nosotros estamos recordándoles los temas y, por lo mismo que decís vos, de que los escuchaste o lo que suenan. Es por eso por lo que estamos haciendo esto.
-¿Qué se siente de la recepción actual de la gente en Chile con Virus?
-La verdad es que Chile te hace sentir muy bien, el público te hace sentir muy bien, es muy lindo tocar ahí. La verdad es que es hermoso. Haber vuelto a tocar, inclusive en Concepción, que estaba bajo el agua y estar tan contentos, fue muy impresionante. Te hacen sentir muy bien, ¡porque yo no voy a ver ni a Led Zeppelin con esa lluvia…!
-¿Tienes algunos bateristas como referentes de los que seas fan?
Hay un montón, pero uno actual que me gusta mucho es Thomas Lang, por tirarte un nombre. Pero soy fanático… ¡Fanático! Sigo mucho a los bateristas solistas, tengo como un ranking de ellos y el mío personal. Pero por decirte un nombre, Thomas Lang. Y en el tiempo, John Bonham, de Led Zeppelin, pero hay muchos grandes bateristas y los escucho a todos, me trato de actualizar también.
