La UC sigue quemando aceite

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Por Matías Alcántara
Actualizado el 22 de julio de 2018 - 1:49 pm

En un partido en que Iquique fue mucho más, la Universidad Católica solo igualó 2-2 en San Carlos, resultado que la deja por primera vez como escolta del certamen. Los visitantes tuvieron el control del encuentro y las llegadas más claras para desnivelar.

Además de no convencer, ahora la Universidad Católica se está acostumbrando también a no ganar, o dicho de otra forma, a empatar: de los últimos seis partidos, ganó uno y repartió puntos en otros cinco encuentros, resultados que frenaron el tranco ganador que los cruzados tuvieron desde el arranque del campeonato.

Con el empate ante Iquique la UC resignó el primer lugar de la tabla, una noticia que no querían recibir en San Carlos, pero que en definitiva es el resultado de lo poco productivo que ha sido el equipo de Beñat San José. Si antes para ganar le alcanzaba con llegar un par de veces por partido, ahora las escasas visitas al arco contrario le están pasando la cuenta.

Incluso frente a Iquique los cruzados la sacaron barata, porque fue el equipo de Miguel Riffo el que tuvo el control del partido, dominando las acciones la mayor parte del tiempo. Por eso no llamó la atención que los nortinos abrieran la cuenta con el golazo de Hans Salinas (28´), a esas alturas un justo premio por lo realizado en la precordillara.

Más bien lo sorpresivo, por lo exhibido, fue la remontada de la UC, que sin merecerlo se puso arriba en el marcador con goles de Buonanotte (35´), que increíblemente definió sin marca, y de Fuenzalida (39´), de penal. Pero Bustamante decretó el empate con una media vuelta (44´), un golazo que dejaba a los nortinos con la recompensa que buscaban, porque habían sido futbolísticamente superiores.

Católica se vio confundida, sin encontrar la claridad en el medio, pese a jugar con dos volantes de buen pie pero que definitivamente no estuvieron finos: Buonanotte hace rato que se convirtió en un jugador de chispazos, y Diego Rojas pareciera que jamás va a encajar no solo en este equipo, sino que en el fútbol profesional.

Diego Valencia, el juvenil que le convirtió el gol histórico a Uruguay en los Juegos Odesur, dejó pasar una buena oportunidad. Porque si bien mostró ganas y entrega, su participación no fue importante. Mientras que la única incorporación, Sebastián Sáez, trató de entrar en juego, luchó, intentó de ganar siempre por arriba, correteó a los rivales, pero no fue lo suficientemente alimentado. Tuvo una oportunidad, pero en lugar de pegarle de primera quiso controlar y luego la jugada se diluyó.

En el segundo tiempo las diferencias a favor del visitante aumentaron. Fue Iquique el que mereció ganar, incluso en el arranque del complemento acorraló a la UC, desperdiciando ocasiones clarísimas de gol.

La UC extrañó al suspendido Luciano Aued, ya que careció de ese volante que marca los caminos: ese primer pase que tan bien ejecuta el argentino, no lo tuvo Fuentes, Lobos y ningún jugador de Católica.

San José intentó reaccionar con Murder, y casi le resultó. El joven cubano mostró esa irreverencia que tanto se extraña en San Carlos, porque se las arregló para encarar, un jugador frontal que al menos ilusionó a los hinchas que vieron como se les escapó la punta luego de conseguir una amplia ventaja en la tabla.

La UC deberá reaccionar, ya que si no enmienda el rumbo, sólo quedará el recuerdo de los seis triunfos en el arranque del campeonato.

Pormenores

Estadio San Carlos de Apoquindo
Público: 8.136 espectadores controlados
Árbitro: Piero Maza

U. Católica (2): Dituro; Magnasco (82′, Llanos), Lanaro, Ampuero, Voboril; Fuenzalida, Fuentes; Valencia (53′, Munder), Rojas (53′, Lobos), Buonanotte; Sáez.
DT: Beñat San José

Iquique (2): Naranjo; Lopes, Blásquez, Zenteno, Peñailillo (79′, Fernández); Bustamante (90′, Corral), Miño; Rolon, Torres, Salinas; Pernía (56′, Becerra).
DT: Miguel Augusto Riffo.

Goles: 0-1: 28′, Salinas (I); 1-1: 35′, Buonanote (UC); 2-1: 39′, Fuenzalida (UC); 2-2: 44′, Bustamante (I).

Tarjetas amarillas: Lanaro, Sáez, Voboril, Llanos y Munder (UC); Miño y Zenteno (I).