La lección de los “humildes”: Antofagasta dejó sin vuelo ni magia a Colo Colo
Con un plantel valorizado casi en la décima parte que los albos, los nortinos se llevaron un lucido empate del Monumental. La clave fundamental estuvo en la presión sobre Valdés y Valdivia, que terminaron descontrolados y al borde de la expulsión.
Con la virtud impagable de su disciplina y colectivismo, Antofagasta deslució al Colo Colo millonario de Guede en el Monumental y refrendó su condición de “bestia negra” llevándose al norte la recompensa de un empate que, como nunca, le supo a victoria por la personalidad y limpieza de recursos de un desempeño que le augura un torneo promisorio.
Fue tan amistoso el saludo previo al inicio que muchos presumieron que Antofagasta podría perder su agresividad luego de tantos abrazos y besos repartidos por el portero Paulo Garcés a sus ex compañeros e, incluso, al cuestionado técnico Guede. En rigor, el ingreso de los albos con un perro escoltando a cada jugador como adhesión a la campaña de adopción de mascotas pareció una postal surrealista propia de estos tiempos en que, ya está claro, el Monumental nunca deja de sorprender.
Sin embargo, el fuego prendió rápido en una disputa intensa y atractiva, especialmente por la disposición táctica de Antofagasta, que se planteó con notable morden defensivo sin renunciar a sus ambiciones en el arco contrario. En cambio, a Colo Colo le costó demasiado instalarse futbolísticamente en aquella zona de confort que le concedió la Católica en la Supercopa, cuando Valdivia y Valdés se movieron con demasiado soltura y libertades para desplegar sus talentos con la pelota y sin marcas. Esta vez, la visita incomodó con su presión y la salida rápida en busca de Ciampichetti y Briceño, que sumaban viveza y potencia para desentenderse de la lentitud que a ratos muestran Barroso y Meza.
El equilibrio tan perfecto del primer tiempo se enfatizó idealmente con una ocasión de gol para cada bando. A los 33’, Ángelo Araos conectó una magnífica volea de derecha que remeció el poste izquierdo dejando sin aliento al portero Orion, y cinco después Paredes metió un centro desde la derecha que dejo increiblemente destapado al joven Salas, quien cabeceó con la deficiencia propia de una jugador inexperto cuando parecía más fácil meter el balón que tirarlo a la reja.
Lo del segundo periodo acentuó las emociones con la mantención de un ritmo persistente y, especialmente, aquella dureza que contaminó la refriega del mediocampo, donde los “pumas” pisaron fuerte para neutralizar el trajín inconstante de la dupla millonaria Vava (Valdivia y Valdés). Sin el cartel de ambos, los nortinos Corral y Sandoval hicieron prevalecer su anticipación y guapeza para no mirar a los rivales con la elasticidad y distancia que lo había hecho la Católica. Acaso lo más sorprendente de la visita fuera la actitud, imponiendo una discipina valorable por el compromiso con el equipo y la ausencia de complejos para desenvolverse en la caldera del Monumental frente a una de las dos plantillas más costosas del torneo: los albos y la “U” gastan $500 milones por mes para solventar sus figuras…
Como una película ya vista y repetida, Colo Colo se desdibujó colectivamente con los cambios del Topo Guede y, a ratos, demostró un descontrol ajeno al Adn futbolístico del que se considera candidato al título. Y en eso cayeron, desgraciadmente, dos”faros” que mostraron su impotencia en la primera exigencia realmente fuerte de este torneo: primero Jorge Valdivia se enfrascó en una discusión que le costó amarilla a los 85’ y casi enseguida Jaime Valdés dio una patada por detrás que merecía expulsión, pero se vio beneficiada por la amarilla del árbitro. Previamente, la roja de Suazo por un agarrón de camiseta a los 82’ acentuó la desorientación de los albos y terminó determinando su claro posicionamiento defensivo para aguantar el resto del encuentro.
Así, en esa dinámica, aunque Antofagasta mostraba mayor aplomo y seguridad en la cancha, la suma de méritos parciales no le daba finalmente para una victoria. Un desborde de Valdés por la izquierda a los 91’ derivó en un centro riesgoso que el portero Garcés salvó con un manotazo, como última expresión de un 0 a 0 inamovible de distintos sabores y tonalidades. El peso del favoritismo y de sus estrellas condena a Colo Colo a otra semana de críticas, desprovisto del triunfo que exige su localía y de aquellas virtudes que le asigna el espectáculo: sin el vuelo del “Pájaro” ni la magia de Valdivia, lo suyo apenas se equipara con la descomunal entrega y solvencia táctica de un Antofagasta que dio la primera lección (de los humildes) del campeonato…
PORMENORES
Estadio Monumental
Árbitro: Christian Andaur
COLO COLO: Orión; Meza, Barroso, Campos; Opazo (46’ Bolados), Baeza (75’ González), Valdés, Suazo; Valdivia; Salas (55’ Maturana), Paredes.
ANTOFAGASTA: Paulo Garcés; Barrios, Romo, Astaburuaga, Magalhaes; Sandoval, Corral; Carvallo (55’ Soda); Araos (88’ Estigarribia), Briceño, Ciampichetti.
Expulsado: 82’ Suazo.
