La defensa de la UC sacó la tarea adelante

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Por Matías Alcántara
Actualizado el 17 de julio de 2019 - 1:57 am

Con goles de sus marcadores centrales, la Universidad Católica se impuso 2-0 en su visita a Santiago Morning, equipo que estiró el cero hasta el tramo final del partido gracias a la gran actuación del arquero Cabrera.

Pese a que las anotaciones llegaron en los últimos minutos, la UC se llevó un merecido triunfo ante Santiago Morning, en el encuentro de ida de los octavos de final de la Copa Chile. Si bien el dominio de Católica no fue arrollador –como se podría pensar al enfrentarse el líder de la División de Honor frente a un cuadro que está en la medianía de la tabla del ascenso- sí fue el equipo que tuvo el control del partido, desde el minuto inicial cuando la cancha pareció inclinarse hacia el área de Cabrera.

Ese dominio, sin embargo, no se tradujo en llegadas importantes en el primer tiempo, con excepción de un cabezazo de Sáez desviado por el arquero Bohemio. Católica se adueñó del balón y jugó mayoritariamente en el campo adversario, pero pese a tener a futbolistas de buen pie como Puch, Pinares y Buonanotte, no pudo encontrar los espacios para algún pase con ventaja.

Santiago Morning apostó por mantener el orden defensivo, liderado por el hatiano Aveska y el uruguayo Canosa, que apoyados por un importante contingente que siempre estuvo muy cerca del área propia, lograron cortar los caminos por los que pretendía transitar Católica. Y arriba, casi huérfano, el peruano Curiel se las arregló para aguantar la pelota y darle respiro a su equipo, aunque sin generar peligro.

La única llegada del local en el primer tiempo, y de todo el partido, fue una acción personal de Ortega desviada por Dituro. Lo demás fue todo de la UC, que en el complemento salió decida a ganar el encuentro para perfilar la serie a su favor, que tendrá su revancha el domingo, a las 18:30 horas en San Carlos.

Con un Santiago Morning mentalizado en mantener el marcador en blanco, fue Católica la que intentó buscar las variantes para penetrar en una defensa ultra poblada. Y cuando por fin logró sortear el bloque posterior Bohemio, apareció la figura de Franco Cabrera, una y otra vez, para evitar que se abriera la cuenta. Sin embargo, y luego de su mejor contención de la jornada tras un remate a quemarropa de Buonanotte, llegó el tiro de esquina que terminaría en la apertura de la cuenta: Kuscevic en plena área chica consiguió desviar el balón con una vistosa maniobra (´85).

Y en la última jugada, también luego de un lanzamiento de esquina, Valber Huerta –que reemplazó al lesionado Lanaro- logró enviarla al ángulo mediante golpe de cabeza (´94), en un gol que para los ojos microbuseros podría parecer demasiado castigo, pero que a la larga puso mayor justicia a un encuentro que desde el arranque mostró la distancia que existe entre un equipo de la A ante uno de la B. En la cancha al menos, aunque no tanto en el marcador, la diferencia entre uno y otro se notó.   

Pormenores

Estadio Nacional

Público: 8.359 espectadores controlados

Árbitro: Piero Maza

S. Morning (0): F. Cabrera; D. Cerón, J. Aveska, R. Canosa, S. Contreras; J. Gatica, G. Villagra; N. Palma, O. Ortega, M. Arias; M. Curiel.

DT: René Curaz.

U. Católica (2): M. Dituro; S. Magnasco (82’ C. Munder), G. Lanaro (68’ V. Huerta), B. Kuscevic, J. Cornejo; C. Fuentes (61’ C. Lobos), L. Aued; C. Pinares, D. Buonanotte, E. Puch; S. Saéz.DT:

Gustavo Quinteros.

Goles: 0-1: 85’, B. Kuscevic (UC), 0-2: 94’, V. Huerta (UC).