La Católica quedó claramente más conforme con las “tablas”: 0-0

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Por Eduardo Bruna
Actualizado el 18 de julio de 2021 - 2:43 am

Colo Colo mostró más ambición, pero le faltaron recursos para imponer sus términos. El elenco “cruzado”, por su parte, pareció afrontar el duelo con la resaca del cansancio ante Palmeiras y la leve ilusión que queda pensando en la revancha. ¿Y para esto los equipos chilenos le ponen tanto empeño para llegar a la competición internacional?

Por EDUARDO BRUNA / Foto: AGENCIA ATON

Algo está pasando con lo que el medio define como “Clásico”. Porque esta vez les correspondió a cruzados y albos ser protagonistas de un duelo  que no sólo terminó 0-0, como otros choques recientes entre los denominados “grandes”, sino que, más allá de lo que cada equipo hizo, el espectáculo no logró superar la mediocridad de nuestro campeonato. Y cuando ello se produce con un partido que podríamos definir a priori como “de alto voltaje”, la pregunta que queda es: ¿qué queda entonces para los encuentros entre cuadros de menor alcurnia?

Digamos, de partida, que si un equipo hizo un poquito más para ganar, ese fue Colo Colo. Y si remarcamos lo de “poquito”, es porque para obtener los tres puntos hay que hacer bastante más de lo que hizo el “Cacique”. Sólo una llegada neta, que puede considerarse clara oportunidad de gol, la tuvo el equipo albo cuando el partido recién empezaba. Sólo que Costa, que quedó además con poco ángulo, optó por el disparo a ciegas en lugar de apuntar arriba o “picarle” el balón al meta “cruzado”. Resultado: el meta Pérez repelió el tiro del atacante.

Por el lado de Universidad Católica las cosas no fueron mucho mejor. La única oportunidad clara de anotar la tuvo luego que, tras un tiro de esquina, Cortés fallara en el puñetazo y la pelota quedó allí mismo, yendo de allá para acá en el área. Esta vez fue Zaldivia quien evitó el gol parado en la línea de meta.

En resumen, vimos a un Colo Colo un poquito más ambicioso, pero que con su fútbol logró más aproximaciones que oportunidades. Y es que uno que venía siendo figura, como Martín Rodríguez, esta vez se mandó un partido para el olvido por la banda izquierda, decidiendo generalmente mal y sin poder imponer nunca su reconocida capacidad en el mano a mano. Morales, tan alabado en sus últimas actuaciones, entre otras cosas porque ha hecho goles y sin duda ha mejorado lo que era una producción muy  pobre, dejó sin embargo una vez más en claro que no es el centrodelantero que Colo Colo requiere de acuerdo a su obligación de candidato.

Es que, para convertir, y transformarse en un delantero de nivel, Morales necesita que se le den muchas cosas a favor, entre otros motivos porque carece de habilidad y, a pesar de su físico más que respetable, por arriba no gana una.

Precisamente por su precaria técnica frustró lo que pudo ser una gran oportunidad. Habilitado por Gil, que le metió lo que se llama un “pase entre líneas”, Morales no supo controlar el balón y este se le arrancó la distancia justa para que Pérez llegara antes y abortara la carga.

Por el lado de Universidad Católica las cosas no fueron mejores. Se vio un equipo que, a pesar de su localía, salió más a contener que a proponer. Y fue como para pensar que sus jugadores sentían pronto el efecto del trajín frente a Palmeiras o que, más que en este encuentro, estaban pensando en la revancha de mediados de la semana próxima ante el vigente campeón de la Copa Libertadores. Porque se vio un equipo, aparte de muy contenido y con pocas variantes, carente por entero de chispa.

Peor fue luego que el juvenil Tapia, que había ingresado minutos antes, sintió en su muslo el tirón típico que anuncia un desgarro. Poyet ya había agotado los cambios, por lo que Universidad Católica debió soportar el infructuoso asedio albo de los últimos minutos con un hombre menos.

Tal parece, por todo lo señalado, que el punto resultó más satisfactorio para Universidad Católica que para Colo Colo. Como los jugadores ven siempre el fútbol desde su propia perspectiva, el análisis final de los protagonistas de ambos bandos dejó, sin embargo, completamente afuera la autocrítica en el análisis.

Y la crítica es que, para transformarse en un candidato de fierro al título, Colo Colo necesita bastante más que lo mostrado en San Carlos de Apoquindo.

Respecto de Universidad Católica, su juego, y sobre todo su actitud, dejan en claro, una vez más, que los equipos nuestros penan y mueren por llegar a la competencia internacional, pero luego que lo logran descubren que no pueden sostener dos partidos tan seguidos con los mismos argumentos físicos y futbolísticos.

PORMENORES:

Árbitro: José Cabero.
Estadio San Carlos de Apoquindo.

U. Católica (0): Pérez; Fuenzalida, Asta-Buruaga (60′, Lanaro), Huerta, Rebolledo (60′, Parot); Núñez, Saavedra (74′, Silva), Leiva (60′, Gutiérrez); Valencia, Zampedri, Puch (74′, Tapia). DT: Gustavo Poyet.

Colo Colo (0): Cortés; Rojas, Zaldivia (73′, Falcón), Amor, Suazo; Fuentes, Gil, Pizarro (73′, Bolados); Costa, Morales, Rodríguez (83′, Solari). DT: Gustavo Quinteros.

Goles: encuentro sin tantos.

Tarjetas amarillas: Asta-Buruaga (UC); Morales, Amor y Rojas (CC);