¿Está cumpliendo su rol la Federación de Fútbol de Chile?

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Por Gerardo Silva
Actualizado el 21 de marzo de 2021 - 11:23 am

Este organismo está para fomentar la práctica del fútbol y generar espacios para que este deporte se practique en todo el país. No hay que escarbar mucho para llegar a la conclusión de que no solamente no cumple, sino que no existe.

Por GERARDO SILVA

Cada federación de fútbol en todo el mundo es el ente encargado de gobernar, gestionar, organizar y reglamentar la actividad en todas sus especialidades. Es la responsable de promover y regular el desarrollo del juego y todos los aspectos relacionados con el mismo.

Esta es, entonces, la misión que debe desempeñar nuestra Federación Chilena de Fútbol. Creada en Valparaíso en 1894, fundada oficialmente en 1895 y asociada a la FIFA de manera oficial en 1913, es la segunda federación más antigua de Sudamérica y una de las diez más antiguas del mundo. 

Dicho esto, vuelvo a la interrogante: ¿está haciendo la Federación de Fútbol de Chile lo que le corresponde por mandato de la FIFA? 

Creo que no. Me he podido percatar de que no funciona como un estamento independiente sino, y de manera muy cómoda, es administrada por la ANFP en conjunto con ANFA, y ellos son los que finalmente organizan y regulan sus torneos. 

La ANFA se encarga de organizar y reglamentar torneos locales, regionales y nacionales en algunas categorías (no en todas), a través de sus organismos comunales y regionales. A la vez, la ANFP se encarga de organizar y reglamentar la Segunda División (¡que para ellos es un gran sacrificio!), la Primera División B, la Primera División y el fútbol joven en todas sus categorías, flexibilizando la participación o no participación de algunos equipos profesionales, situación a todas luces irregular y que, parece, a nadie le preocupa.

El fútbol playa, el fútbol salón y el fútbol femenino son parte de estas dos instituciones, pero son deportes considerados sólo cuando eventualmente, y producto del azar, obtienen resultados. Aquí todo se realiza con el mínimo esfuerzo. En definitiva, y para ser mucho más preciso, debo señalar que la Federación de Fútbol de Chile no solamente no funciona, sino que no existe: ¿dónde se hace presente la fiscalización?

La federación está (hago énfasis en su objetivo), para fomentar la práctica del fútbol y generar espacios para que este deporte se practique en todo el país. Brindar espacio no solamente para los futbolistas, sino para los dirigentes, para los entrenadores, para los preparadores físicos, para los kinesiólogos y para todos aquellos que tengan incidencia en el balompié nacional. 

Sólo como anécdota, porque la cierto es que ya cansa decir verdades y que nadie las escuche: el INAF pertenece a la Federación de Fútbol de Chile y a sus principales socios, la ANFP y la ANFA. Pero resulta que nos estamos quedando sin técnicos para el fútbol chileno. ¡Así como te lo escucha, aunque parezca raro! Basta con hacer el ejercicio de visitar las escuelas de fútbol de este país para darse cuenta de que las dirigen personas de buena voluntad, mientras que se siguen fabricando cesantes en el INAF, porque no existen especialidades.

Frente a esto, ¿qué dice la federación? Nada, porque no existe ¿Acaso no es la escuela de fútbol un lugar donde los niños van a aprender? ¿No será que la federación tiene qué fiscalizar que esto se haga de manera correcta por profesionales del área? El Ministerio de Educación, por ejemplo, no autoriza abrir un curso de párvulos si no existe un profesional calificado. Bueno, precisamente para eso está la Federación de Fútbol de Chile.

La organización y reglamentación del fútbol chileno tampoco son fiscalizadas por la Federación de Fútbol de Chile, porque, repito, no existe. ¿Cómo es posible que hasta en la Tercera División de nuestro país ya estén incursionando técnicos extranjeros? (y no son pocos). Eso no puede ser, si la propia federación tiene un instituto con una promoción anual que ellos mismos certifican. 

Paremos el escándalo: el fútbol de nuestro país es para todos los chilenos, y debemos tener participación en él. Esto lo digo a cara descubierta y con responsabilidad, en defensa de los entrenadores de fútbol que tanto le han entregado a esta actividad. Ya no tenemos el respeto ni el aprecio del entorno futbolero, y eso sólo lo lamento: no me hace sentir menos entrenador que los que vienen desde afuera; por el contrario, creo que somos profesionales, honestos, disciplinados y tremendamente éticos, con muchos merecimientos para ser considerados. 

Hemos sido basureados por mucho tiempo, catalogados de segunda clase; sin embargo, el fútbol no lo hacen solamente los entrenadores, sino que también los dirigentes, los futbolistas, los árbitros… Sobre estos últimos me pregunto: ¿por qué no llegan también árbitros extranjeros a dirigir el fútbol chilenos si ya llegaron inversionistas, futbolistas y entrenadores a invadir nuestro medio? Y, ojo sin superar nuestras competencias profesionales, 

No es casual que estemos haciendo torneos mediocres sin competitividad, basados en administrar bien los dineros para beneficio de unos pocos. Son muchos los temas que yo podría poner sobre la mesa y que no merecen discusión, pero lo único que me importa hoy es que podamos recuperar a nuestra Federación de Fútbol, autónoma para beneficio del fútbol chileno y que no esté al servicio solamente, sino que también fiscalice y dicte las pautas para ordenar de manera definitiva, la casa caótica del futbol nacional, 

Soy Gerardo Silva Díaz ,entrenador de fútbol de Chile. He dirigido con éxito en cada una de las categorías de este país y me siento con el derecho de reclamar en favor del fútbol chileno y de todos mis colegas que nos devuelvan la Federación a todos los amantes de este deporte, y a todas las organizaciones que la componen. Tal como lo dice el mandato de la FIFA.