Cómo evito que mi gato arañe el sofá o sillón
Expertos dan algunos consejos para evitar este hábito de nuestros adorados amigos felinos.
Por EL ÁGORA / Foto: ARCHIVO
Pese a que llevan milenios conviviendo con nosotros, el gato se ha domesticado hasta cierto punto. Posiblemente, esa libertad e independencia que siguen demostrando es lo que hace que no podamos resistirnos a su mirada o que caigamos bajo su hechizo cuando deciden recostarse en nuestro regazo.
Pero, cómo una criatura tan entrañable puede convertirse en segundos en el enemigo número uno para el sofá de la casa o cualquier otro mueble. ¿Por qué los gatos arañan casi todo lo que encuentran a su paso?
Si están en esta situación tan incómoda, expertos entregan algunos buenos consejos para esto. Antes, eso sí, hay que entender primero por qué lo hacen.
Hay varios motivos por los que los gatos arañan. En primer lugar, con ello consiguen eliminar los tejidos muertos de sus garras y afilarlas para mantenerlas en perfecto estado por si necesitan cazar.
Un segundo motivo es que con ello consiguen marcar su territorio y avisar a otros gatos de su presencia. Por último, un gato araña para estirar los músculos y liberar estrés.
Evitar que lo hagan resulta casi imposible, es su instinto, pero lo que sí se puede, es sobrellevar de mejor manera esta acción. Aquí algunas recomendaciones.
Los rascadores son la mejor solución y la más clásica. Ahora bien, los gatos los suelen ignorar y prefieren irse directos al sofá que prestar algo de atención a ese rascador que has comprado, considerar eso, pero al final igual lo utilizan, es cosa de tiempo.
Limitar el acceso al sofá, también puedes convertir esta zona en prohibida y poco interesante para un gato. ¿Cómo? Por ejemplo, cubriéndolo con una sábana o cualquier otra tela, ya que ésta se moverá y no le dará al gato toda la satisfacción que busca.
Aerosoles repelentes: en la mayoría de los casos tu gato no querrá ni acercarse al lugar del que emana la fragancia, por lo que conseguirás que al menos se olvide de tu sofá por un buen tiempo, o si tienes mejor suerte, definitivamente.
Mantener sus uñas cortas y en buen estado.
Un ambiente libre de estrés: los gatos se estresan, tienen ansiedad y se ponen nerviosos a la mínima situación anómala. Es entonces cuando arañan más, muerden y se vuelven un poco locos. Por ello, lo mejor es que tu gato tenga un ambiente adecuado.
