Columna de Sergio Gilbert: La Sub 17 más allá de las urgencias

No es para nada recomendable -como han esbozado ciertos “especialistas”- que alguno de los jugadores de esta Sub 17 sean considerados por el técnico de la Sub 20, Nicolás Córdova, para el Mundial de la categoría que se jugará en Chile entre el 27 de septiembre y el 19 de octubre.

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Por Sergio Gilbert
Actualizado el 10 de abril de 2025 - 12:03 pm

A esta Sub 17 hay que conducirla por los caminos correctos y sin apuros / Foto: CONMEBOL

Claro que no deja de ser un mérito lo realizado por la selección Sub 17 en el Sudamericano de Colombia.

Y es que el equipo dirigido por Sebastián Miranda logró el regreso de Chile a un Mundial de la categoría luego de seis años y, además, lo hizo en medio de una profunda crisis del fútbol chileno, lo que resalta el trabajo realizado puntualmente por la estructura técnica de las selecciones menores y, por cierto, la calidad natural de los jóvenes que se pusieron la camiseta roja en el torneo clasificatorio.

Más allá de que hubo cierta frustración por quedar fuera de la lucha por el título sudamericano -tras la caída ante Brasil- lo cierto es que por dónde se vea es algo bueno, destacable y esencialmente esperanzador lo ocurrido con esta Sub 17 que no estaba bajo la mira de nadie y que terminó exigiendo atención popular.

Atención con lo que viene

Pero, pasado el jolgorio, ahora hay que empezar a reflexionar sobre cuáles son los siguientes pasos de esta generación que está floreciendo.

Por cierto que lo primero a lo que hay que abocarse es a mantener y luego aumentar, a través del trabajo en los próximos meses, el poder competitivo del equipo.

El Mundial al cual se clasificó este equipo se jugará en Qatar entre el 5 y el 27 de noviembre de este año y esa fecha hay que tenerla en cuenta para entender algo: que no es para nada recomendable -como han esbozado ciertos “especialistas”- que alguno de los jugadores de esta Sub 17 sean considerados por el técnico de la Sub 20, Nicolás Córdova, para el Mundial de la categoría que se jugará precisamente en Chile poco antes (entre el 27 de septiembre y el 19 de octubre).

Apurarse no es bueno

Y no se trata sólo porque no sea conveniente adelantar procesos, sino que, esencialmente, porque el enfoque competitivo -especialmente a este nivel- debe ser unívoco y focalizado. No puede pretenderse que un jugador que está haciendo sus primeras armas en un nivel superior al que estaba habituado, tenga la capacidad de responder de buena forma a estímulos distintos.

Claro porque, más allá de que uno pueda decir que existe mancomunión conceptual entre los entrenadores de la Sub 20 y de la Sub 17, existen diferencias y matices en la manera de conducir sus equipos.

Diferencias físicas y de experiencia

No es todo. Un sub 17 como el goleador Zidane Yáñez no puede aspirar a ser considerado de buenas a primeras como competidor por una camiseta de titular en la Sub 20 con Juan Francisco Rossel e incluso con Damián Pizarro por las diferencias evidentes que existen no sólo en lo físico, sino que, especialmente, en la experiencia de competencia al nivel que se juega un Mundial Sub 20.

No, más allá de las urgencias y de la explicable desesperación del medio por ver florecer pronto a una nueva generación que tome el bastón de mando en el alicaído fútbol chileno, sigamos con el ritmo lógico.

A la Sub 17 se le debe exigir hacer una buena presentación en el Mundial de Qatar, entendido esto como esperar que logre el rendimiento que ya mostró en el Sudamericano que era dable alcanzar.

Y a la Sub 20 lo mismo. No tiene sentido esperar que chiquillos más chicos logren, de una, solucionar las carencias que mostró en el último Sudamericano. Lo que hay que exigir es que el DT Córdova le suba el nivel al equipo con los recursos que tiene y con los cuales él ha trabajado en los últimos meses.

Lo demás es pura mescolanza.

Pastelero a tus pasteles…