Columna de Rodrigo Cabrillana: “Mano lenta” (Eric Clapton) por última vez en la ciudad de la furia
El connotado guitarrista, cantante y compositor británico se encuentra en la gira mundial que celebra 60 años de carrera y que lo trae nuevamente a Sudamérica. No visitará Chile, pero estará por cuarta vez en Buenos Aires.
Por RODRIGO CABRILLANA / Foto: ARCHIVO
Hace unos años, cuando comenzaban a aparecer los diversos comunicados sobre la salud de Clapton y también en los que anunciaban que dejaba las giras, fuimos muchos los seguidores que entramos en estado de alerta. Sabiendo que una de las máximas leyendas vivas del rock blues no se subiría más a un escenario, la posibilidad de que volviera a girar tal vez era mínima. Sin embargo, el guitarrista no cumpliría del todo su palabra, y siguió haciendo algunos shows espaciados en el tiempo.
Lo cierto es que “Slowhand” o “Mano lenta”, como se le conoce célebremente, es uno de los pocos de su estirpe musical blusera que se encuentra activo. Con una carrera inmejorable y llena de éxitos, a sus casi ochenta años, es un privilegio tener a Clapton todavía sobre un escenario o aun grabando discos. Excepciones que solamente pueden contar eminencias musicales como McCartney, Ringo, Dylan y tal vez los Rolling Stones. Porque el resto, se ha ido retirando paulatinamente.
Clapton de hecho, comenzó tempranamente a introducirse en la música en casa de sus abuelos. Los incentivos estaban cerca, su abuela tocaba piano y el resto de sus familiares escuchaban las big bands de la época. Pero no sería hasta los 13 años donde recibiría como obsequio una guitarra acústica, instrumento que le costaría enormemente dominar, pero que, con perseverancia, intentando sacar los acordes de los viejos bluseros que solía escuchar, lo conseguiría. Su guitarra no sonaba mal, pero era compleja de tocar por su tamaño. Era una de marca alemana Hoyer.
Posteriormente intentó seguir estudios de arte, comenzó a incursionar en sus primeras bandas y en 1963 lo llamarían para integrarse como guitarrista principal a The Yardbirds, agrupación de rock con influencias de blues. Fue allí donde lo llamaron “Slowhand”, tal vez por la manera que tenía de hacer sonar su guitarra, de forma muy distendida.
Yardbirds, en tanto, comenzaría a ganar reconocimiento en la escena de la música popular, llevando a Clapton a una incipiente fama y conjugando a la vez todas las influencias de los maestros bluseros que tanto admiraba: Freddie King, B.B. King y Buddy Guy. Eric haría giras, grabaría discos, hasta que la banda tomó un giro más pop en su repertorio y Clapton decidiría dejar el proyecto con los años, debido a que se sentía tremendamente comprometido con el legado y la ética del blues tradicional.
Luego incursionaría en John Mayall & The Bluesbreakers donde ganaría aún más reputación en el circuito del blues. Allí fue que se encontró con Jack Bruce, bajista con el que terminaría formando más tarde el reputado grupo Cream, junto al baterista Ginger Baker. Fue en esos años que un ferviente fan del cantante estamparía en el metro de Londres, un reconocido grafiti donde solía leerse: “Clapton is God”.
Con Cream, en tanto, Eric desarrollaría enormemente sus virtudes musicales. Comenzaría también a hacerse presente en los escenarios de Norteamérica y a disputar el podio del mejor guitarrista del mundo junto a Jimi Hendrix. Con el virtuoso trío vendió igualmente miles de discos, y tuvo la posibilidad también de viajar por toda Europa. Sin embargo, la agrupación terminaría disolviéndose a finales de los ’60 por diferencias irreconciliables entre sus miembros. Disolución que duró por unos años, mientras se reunieron en el tiempo para diversos eventos y para cerrar elegantemente el legado musical del supergrupo.
Posteriormente, Clapton seguiría integrando otros proyectos como Blind Faith, Delaney & Bonnie and Friends y Derek & The Dominos, estos últimos con los que grabaría uno de sus mayores hits: “Layla”. Luego, su exitosa y vasta carrera solista dejaría una seguidilla de discos y singles que agrandaría aún más su leyenda en la historia de música popular.
Admirador de músicos como J.J. Cale, Robert Johnson y Bob Marley, versionaría a la vez muchas de sus canciones, convirtiéndolas en grandiosos éxitos radiales por todo el mundo.
Amigo íntimo de George Harrison, también colaboraría con los Beatles, siendo uno de los pocos músicos externos que grabaría con la banda más pop del mundo. Eric es quien hace el solo inmortal de “While My Guitar Gently Weeps”, canción incluida en el reconocido “Álbum Blanco”, de 1968. La magistral intervención de Clapton en el disco ayudaría incluso a que los Beatles bajaran sus tensiones entre ellos mismos, en una época en que ya los 4 de Liverpool comenzaban a exteriorizar sus conflictos internos en el estudio y ante la prensa. La toma de Eric en esa canción la hizo con la Gibson Les Paul eléctrica que le había regalado recientemente a Harrison.
Durante los ’90 Clapton grabaría uno de los shows más aclamados de los Unplugged de MTV, concierto donde incluye una versión semi-acústica de “Tears in Heaven”, canción dedicada a su fallecido hijo y también premiada en todas las categorías de la industria musical de esos años. Por esa misma época, también visitaría por primera vez Chile, donde daría un multitudinario concierto en el Estadio Nacional de Santiago en 1990. Recinto al que regresaría en un nuevo tour en 2001.
Con los años, el guitarrista comenzó a focalizar su actividad musical y son contados los shows en que participa. A inicios de 2024 anunció que visitaba nuevamente Latinoamérica, pero Chile no se encontraba esta vez en su agenda. Brasil y Argentina eran los países escogidos. Así que será Buenos Aires lo más cerca que nuestro país vuelva a tener nuevamente la magia guitarrística de Clapton. Show que probablemente marque su despedida final de la región.
El estadio de Vélez, este viernes 20, en la ciudad de la furia, espera nuevamente a la leyenda… Bienaventurados los fans chilenos que logren llegar hasta allá. Una historia y un concierto que, sin duda, no se repetirá.
RODRIGO CABRILLANA
(Santiago, 1978), es profesor con un magíster en Literatura (Usach) y escritor de crónica musical. Ha publicado diversos libros sobre música chilena y actualmente graba y produce, en conjunto con la radio del Centro Cultural de España en Santiago, el podcast “Noches de Rock & Roll”, basado en la cultura musical de Concepción.
