Chile se une a la era nuclear y nuevas tecnologías

Histórico ingreso al Centro Europeo para la Investigación Nuclear permitirá a empresas chilenas colaborar con el mayor centro de física del mundo.

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Por Cristián Carrión
Actualizado el 17 de mayo de 2025 - 7:41 pm

Creado en 1954 en Ginebra, el CERN actualmente cuenta con 22 estados miembros. Foto: ARCHIVO

Chile oficializó su ingreso como estado miembro asociado al Centro Europeo para la Investigación Nuclear (CERN). Es el segundo país sudamericano en lograrlo, luego de Brasil.

La ceremonia de adhesión se realizó este viernes en Ginebra, con la participación de la ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Aisén Etcheverry. La secretaria lideró las gestiones para integrar al país en el organismo científico más importante del planeta.

El vínculo con el CERN no es nuevo. Durante años, científicos chilenos colaboran en importantes proyectos. Sin embargo, ahora se abre una nueva etapa que permitirá integrar a empresas tecnológicas chilenas en el desarrollo y suministro de componentes e innovación para la institución europea.

Puerta abierta para la ciencia

“Queremos que Chile no sólo contribuya con ciencia, sino que también sea parte de los procesos tecnológicos que impulsa el CERN. Este paso es clave para que nuestra industria sea proveedora y parte activa del ecosistema global de innovación”, señaló Etcheverry.

La ministra destacó que el avance representa un impulso concreto para decenas de profesionales chilenos que ya trabajan en investigaciones del CERN. Y para muchos otros que podrían sumarse en el futuro.

Actualmente, la economía nacional sigue basándose en sectores tradicionales, como la minería, agricultura y acuicultura. Sin embargo, Etcheverry recalcó que existen esfuerzos consistentes por avanzar hacia una producción con mayor valor agregado. En especial desde el desarrollo de la economía digital y tecnológica.

Innovación local

“El desafío está en acelerar esa transformación. Participar del CERN no sólo implica ciencia, sino entrar en una red de transferencia tecnológica que genera avances que usamos a diario. Hablamos, por ejemplo, de internet, escáneres médicos o los dispositivos PET. Es una forma concreta de pensar en nuevas fronteras para la industria chilena”, remarcó la ministra.

Este paso posiciona a Chile como un actor estratégico en el mapa internacional de la ciencia aplicada. Y tiene posibilidades concretas de potenciar la innovación local y establecer alianzas que impulsen nuevas oportunidades para la economía del conocimiento.