Buscan frenar uso de la UF tanto en salud como en educación y vivienda
Un nuevo proyecto de ley propone restringir el cobro en UF en áreas sensibles para las familias chilenas. La discusión ya genera posturas encontradas en el Congreso.
Una propuesta presentada ante la Comisión de Economía de la Cámara de Diputadas y Diputados busca poner fin al uso de la Unidad de Fomento (UF) en servicios clave como salud, educación, arriendos y créditos hipotecarios. El proyecto no pretende eliminar la unidad reajustable, sino restringir su aplicación en áreas que, según los impulsores, afectan directamente el presupuesto familiar.
Desde el Congreso se argumenta que la UF, al ajustarse diariamente con la inflación, termina encareciendo servicios fundamentales, mientras los ingresos de la mayoría de los chilenos se mantienen en pesos.
Educación, vivienda y salud quedarían fuera del sistema en UF
El proyecto ingresado en 2023 establece la prohibición de aplicar la UF en el cobro de arriendos, colegiaturas, aranceles universitarios, seguros y prestaciones de salud. La idea es que estos cobros se realicen exclusivamente en pesos chilenos, con el fin de dar mayor previsibilidad a las familias.
“El problema es que la UF sube todos los días, pero los sueldos no. Con esta iniciativa buscamos proteger a las personas, que la educación, salud y vivienda dejen de calcularse en una unidad que no controlan”, afirmó el diputado Daniel Manouchehri (PS), uno de los impulsores del proyecto.
División política: ¿solución real o populismo económico?
No todos están de acuerdo con la propuesta. Desde sectores de oposición, como Sofía Cid (RN), se ha criticado que esta medida podría generar falsas expectativas. “Eliminar la UF no detiene la inflación. Decirle a la gente que bajarán los precios por esto es engañarlos. El problema real es la pérdida de poder adquisitivo”, advirtió la parlamentaria.
El valor de la UF hoy y su impacto cotidiano
Según el Servicio de Impuestos Internos (SII), la UF al 18 de junio de 2025 alcanzó los $39.235, y se prevé que se mantenga cercana a ese valor durante julio. Este índice, creado originalmente para proteger los ahorros frente a la inflación, hoy se utiliza en múltiples contratos financieros y comerciales, como créditos hipotecarios, pólizas de seguros, servicios médicos privados, colegiaturas y más.
Mientras el debate continúa, el proyecto seguirá su tramitación en el Congreso, con miras a poner límites claros a un instrumento que, si bien fue pensado como una solución, hoy genera creciente controversia.
