Terapia suprime respuesta al gluten en modelo animal
Investigadores suizos adaptaron una técnica contra el cáncer para bloquear la reacción inmunitaria al gluten en ratones con predisposición genética a la celiaquía.
Un equipo de la Universidad de Lausana, en Suiza, logró detener la reacción inmunitaria al gluten en un grupo de ratones genéticamente modificados, utilizando una innovadora inmunoterapia basada en células T reguladoras (Tregs). El estudio, publicado en Science Translational Medicine, se perfila como un hito inicial hacia una posible terapia futura para pacientes con enfermedad celíaca.
Esta patología autoinmune genera una reacción inflamatoria en el intestino delgado al ingerir gluten, proteína presente en trigo, cebada y centeno. Hoy en día, la única forma de tratamiento es una dieta libre de gluten, lo que representa una carga significativa para la calidad de vida de quienes la padecen.
Una inmunoterapia personalizada
El tratamiento fue inspirado en la terapia CAR-T, usada exitosamente en oncología. Consiste en extraer células del sistema inmune del paciente, modificarlas genéticamente para que bloqueen respuestas específicas, y luego reintroducirlas en el cuerpo.
En este caso, las Tregs fueron diseñadas para desactivar la reacción inflamatoria frente al gluten, evitando así el daño intestinal. Los ratones tratados no sólo evitaron la reacción inmunológica, sino que además mostraron tolerancia a antígenos similares, lo que podría ampliar su efecto terapéutico.
El modelo experimental incluyó ratones portadores de la variante HLA-DQ2.5, presente en la mayoría de los pacientes celíacos humanos.
Expertos destacan avances, pero con cautela
Aunque los resultados son prometedores, investigadores como la inmunóloga Cristina Gómez-Casado, de la Universidad de Düsseldorf, advierten que existen importantes limitaciones. El experimento se aplicó sólo una vez, y en ratones que no desarrollaron celiaquía en forma completa, lo que impide proyectar resultados a largo plazo.
Además, las Tregs fueron diseñadas sólo contra un componente del gluten (gliadina), dejando fuera otras proteínas que también desencadenan la enfermedad en humanos.
Tampoco está claro si la terapia se usará como tratamiento preventivo o para pacientes ya diagnosticados, considerando que muchos celíacos tienen fallas previas en sus propias células reguladoras.
¿El fin de la dieta libre de gluten?
Hoy, los pacientes celíacos deben seguir una dieta estricta sin gluten de por vida, ya que incluso pequeñas trazas pueden provocar síntomas graves como diarrea crónica, desnutrición, anemia y pérdida de peso. Si esta nueva inmunoterapia demuestra eficacia en humanos, podría cambiar radicalmente esa realidad.
Aunque todavía faltan años para ensayos clínicos, este avance ofrece una esperanza concreta para que en el futuro se logre tratar la celiaquía desde su origen inmunológico, reduciendo la dependencia de la dieta como única alternativa terapéutica.
