El 85% de las mujeres en las cárceles chilenas son madres
Un estudio de la Fundación Red de Acción Carcelaria revela que el 85,4 por ciento de las reclusas son madres. Gendarmería dio a conocer un aumento del 37,4% en la población penal femenina en los últimos dos años.
La Fundación Red de Acción Carcelaria (RAC) expuso que el 85,4 % de las mujeres en cárceles chilenas son madres. Mientras, Gendarmería cuenta con 31 unidades materno-infantiles donde, en 2023, se registraron 70 mujeres embarazadas y 136 con hijos lactantes.
Aunque la ley permite que los niños permanezcan con sus madres hasta los dos años, las condiciones carcelarias no garantizan su bienestar.
“Hemos documentado casos donde mujeres han dado a luz en sus celdas, pero sin asistencia médica”, denuncia el informe de RAC. El Comité para la Prevención de la Tortura advirtió que en febrero 2024 la enfermería de la cárcel de San Miguel no tenía resolución sanitaria.
Según datos de Gendarmería, en 2024 la población penal femenina alcanzó 5.048 mujeres. La cifra representa un aumento de un 37,4 % en los últimos dos años.
Mujeres migrantes en las cárceles
Antonella Oberti, directora de incidencia de RAC, señaló que “el sistema no considera la realidad de las mujeres. Ni su rol de cuidadoras ni su salud mental”. Agregó que la falta de programas adecuados de reinserción representa un riesgo para la seguridad pública.
Además, el 24% de la población penal femenina corresponde a mujeres migrantes, principalmente bolivianas (46 %), seguidas de venezolanas y colombianas. El informe destaca que enfrentan barreras idiomáticas y carecen de redes de apoyo, lo que dificulta su acceso a insumos básicos.
Según el Ministerio de Justicia, el 47,4% de las reclusas fueron condenadas por infracción a la Ley de Drogas.
Graves consecuencias
Además, el 49% de las mujeres encarceladas se encuentran en prisión preventiva, en comparación con el 36% de los hombres.
“Debido a que la mayoría de estas mujeres son jefas de hogar, su encierro tiene graves consecuencias familiares”, advirtió la Fundación.
La RAC trabaja para mejorar las condiciones de las mujeres privadas de libertad. Lo hace a través de donaciones de insumos, intervenciones en recintos penitenciarios y el impulso de políticas de reinserción.
El informe concluye que es urgente un enfoque de género en las políticas penitenciarias, para garantizar derechos y mejorar la seguridad pública.
