Columna de Rodrigo Cabrillana: La dinastía de los “unplugged”

Creado por los productores Robert Small y Jim Burns, el espacio televisivo de MTV que tuvo un fuerte esplendor de popularidad durante los ’90, aún sigue generando conmoción. Estrenó hace tan sólo unos días, el concierto desenchufado de Los Bunkers, los que siguen sorprendiendo al público con su propuesta de rock vanguardista con mixturas locales.

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Por Rodrigo Cabrillana
Actualizado el 23 de diciembre de 2024 - 6:36 pm

Los Bunkers lo hicieron de nuevo / Foto:

Se tiene certeza de que los shows al estilo “unplugged” se habrían iniciado con Elvis Presley a finales de los ’60, cuando en un momento el ídolo estadounidense intentaba volver a sus raíces más bluseras y del góspel, grabando un especial televisivo con algunos de los músicos que habían marcado su carrera y con un público reducido en un estudio.

A la vez, que este tipo de presentaciones se habrían prolongado mucho más tarde, cuando Bon Jovi en 1989, en el contexto de los MTV Video Music Awards, de ese año, interpretó algunas de sus canciones más famosas utilizando diversas guitarras electroacústicas.

La marca “MTV Unplugged”

La era de los “unplugged” marcó una tendencia importante en la televisión de fines de siglo. Cada especial, cada concierto que se transmitía por la señal estadounidense MTV producía una impresión en la audiencia expectante de ver a sus bandas predilectas presentarse en un formato “acústico” y con una cercanía excepcional, que no solía ser habitual en los escenarios del rock internacional.

Además, que sucedía en una época analógica en que la popularidad y la supremacía de la difusión musical en el formato audiovisual se encontraba instalada en MTV. Donde la serie estrenaba cada cierto tiempo las distintas sesiones de conciertos que generaban a la vez, una tremenda vitrina comercial para todas las agrupaciones participantes. En ese contexto, el “unplugged” pasó a constituirse una marca elemental del canal que divulgaba música.

Un show musical de TV

El concierto, que finalmente se trata de un show para televisión, contaba con un público escogido especialmente para ese ítem, con una producción que muchas veces no solamente implicaba la transmisión continua de la presentación, sino que también consideraba hasta la edición de un disco en contadas ocasiones. Como sucedió con el de Eric Clapton, Nirvana, Los Tres, Soda Stereo, Alanis Morissette, Charly García, Kiss, Bryan Adams, La Ley, entre otros.

Una pluralidad de instrumentos

De hecho, la innovación de estos conciertos, es que la instrumentación incluía todo tipo de guitarras acústicas, contrabajo, piano, cuerdas, vientos y otros instrumentos que integraban las bandas en escena y que por lo general no involucraran electricidad en su ejecución.

Aunque no siempre existía una desconexión en su totalidad, ya que siempre se incorporaba un órgano Hammond o también se amplificaba un bajo.

Bandas chilenas en “MTV Unplugged”

Así es como Los Tres grabaron su “desenchufado” en septiembre de 1995 en Miami Beach, con un set totalmente acústico, siendo precursores en este formato para otros proyectos nacionales. Para que luego siguiera La Ley en junio de 2001, en un show también grabado en Estados Unidos, donde reversionaron algunas de sus canciones más reconocidas, el que fue producido por Humberto Gatica. Hasta finalmente llegar a Los Bunkers, que grabó un concierto unplugged en Santiago de Chile en octubre de 2024, y que de forma inusual acaba de estrenar por las pantallas de diversas salas de cine antes de ser exhibido en televisión.

Una experiencia diversa con Los Bunkers

Es una producción que fue grabada en los estudios de Chilevisión, dirigida por Pablo Larraín y producida musicalmente por Meme del Real, integrante emblema de Café Tacvba. Con una totalidad de 20 canciones, el concierto unplugged de Los Bunkers se construye en base a una identidad latinoamericana en su iconografía, en un repertorio en que rescatan lo mejor de los 25 años de carrera de la banda, con citas también a sus referentes como Silvio Rodríguez, Manuel Alejandro y Ana Magdalena, Paul McCartney, Blondie y también al poeta Jorge Teillier, donde se le hace alusión por medio del poema “Hoy soy un miembro del club de los corazones solitarios”, el que igualmente se conecta con el imaginario de los Beatles.

Sin embargo, lo que más destaca en el unplugged de Los Bunkers es la creatividad que la banda empleó para diseñar el concierto. Con un estudio que fue decorado con arpilleras, con lámparas y candelabros en algunas canciones que generaban un ambiente completamente intimista, con el público rodeando a la agrupación mientras interpretaban canciones como “Llueve sobre la ciudad”, acompañados de un conjunto de cuerdas. Todo aquello remite a una experiencia que también los conecta musical y artísticamente con sus inicios.

La importancia de los músicos invitados

Asimismo, la integración de distintos músicos como Gregorio Madinagoitia, la mexicana Carmen Ruiz y Martin Benavides a las filas de Los Bunkers para el concierto unplugged, consigue abrir un sinnúmero de ventanas en la creatividad musical del proyecto.

Experimentando y enriqueciendo las numerosas sonoridades del conjunto con la integración de teclados, charango, theremin, acordeón, secuencias electrónicas y otros instrumentos. Llevando a Los Bunkers a internarse no sólo en el rock, sino también en la cumbia, en la modalidad de la música clásica, en el folclore, en el blues, el folk, la electrónica, el pop y hasta en la jerga musical de lo bailable.

Igualmente, la presencia vocal de Mon Laferte y el mismo Meme del Real en dos de las canciones del concierto, le da aún más diversidad y el impulso de un espíritu americanista a las distintas interpretaciones que van teniendo lugar con Los Bunkers en escena.

La conexión con McCartney

Probablemente también, uno de los momentos más impactantes del unplugged de Los Bunkers, fue el instante en que la banda interpretara diversas versiones de otras canciones del repertorio popular, entre las que se encuentran, por ejemplo, “Let ’Em In” de Paul McCartney. Tema que aparece en el álbum “Wings at the Speed of Sound” de 1976, en donde el músico británico comparte crédito de autoría con su ex esposa Linda, y donde, además, la interpretación de la canción busca esa particularidad de conectarse con esa parte Beatles que la banda asumió como una de sus fuertes influencias durante sus primeros años de carrera musical. Un detalle que no podía dejar de estar presente.

De hecho, una de las intenciones de recrear esta canción, según uno de los hermanos Durán dijo a la prensa, fue de tantear la posibilidad de que el mismo McCartney en un momento pudiera haberse asomado al concierto, ya que por esos días se encontraba de gira en Chile.

Canciones que se extrañaron

Pero finalmente, el resultado del unplugged grabado por Los Bunkers, alcanza una notoriedad significativa en sus canciones. Porque renuevan con él su forma de hacer e interpretar música, además de variar su repertorio, incorporando no solamente nueva instrumentación, sino que también la inclusión de temas inéditos como “El hombre es un continente”. Aparte que rinden igualmente tributo a todas aquellas figuras que han sido importantes para su carrera.

Sin embargo, también hay composiciones que son esenciales en la historia musical de Los Bunkers y que, por diferentes razones, no fueron parte de este evento. Pero, no está de más decir, que “El detenido” y “Entre mis brazos”, también con nuevas interpretaciones, habrían marcado una fuerte presencia y emotividad en el concierto. Dos canciones que pusieron a Los Bunkers en la ruta del rock chileno. Pero, siempre habrá oportunidad de seguir explorando el repertorio.

Por ahora, podemos decir, que Los Bunkers la hicieron, una vez más…