Columna de Rodrigo Cabrillana: Colombina
Este jueves se inauguró la vigésima edición nacional del Festival de Cine y Documental Musical IN-EDIT Chile, donde se proyectó “Colombina”, la película de Víctor Vidangossy, que en 60 minutos exhibe un amplio retrato personal, artístico y musical de Colombina Parra, hija del antipoeta, Nicanor.
La primera vez que vi a Colombina sobre un escenario fue cuando el grupo Los Barracos telonearon a los Rolling Stones, en el Estadio Nacional. Una actuación algo descolorida, en una performance pop que intentaba llamar la atención con el público de los Stones. Pero en esa calurosa tarde de febrero de 1995, todos los presentes sólo queríamos ver a la leyenda del rock clásico londinense.
De hecho, hasta algunos abucheos -que pasaron inadvertidos- tuvieron que bancarse los chilenos mientras entonaban su acotado repertorio. Solamente el popular hit “Las Ballenas” logró levantar en algo el panorama para el público que escuchaba a Los Barracos.
Colombina tocaba teclados y hacía coros en las canciones que interpretaba Pablo Ugarte, a quienes todos conocíamos por su pasado en UPA. Pero sin duda lo que nos dejó marcando ocupado a todos, era esa distinguida presencia femenina que despuntaba abiertamente en Los Barracos. Porque Colombina se hacía notar en ese proyecto que también tendría una corta vida musical.
“Ella es la que me interesa”
intento de grabar un segundo disco fue abortado casi de inmediato por el productor e ingeniero argentino Guido Nisenson, quien vio en Colombina Parra una evidente muestra de talento que no podía ser desaprovechada.
“Colombina me mostró canciones en la guitarra, cinco o seis canciones que eran de ella. Así que les dije a los de la compañía: ella es la que me interesa. El grupo no me interesa. Me parece que es ella quien tiene condiciones. Si quieren, le produzco un disco a ella”, me comentó Nisenson una mañana de 2015 en un café del barrio Italia, mientras lo entrevistaba para otro proyecto.
Y así fue como nacieron Los Ex, agrupación que terminaría reformulando a Los Barracos. Colombina pasó a la guitarra y voz; Ugarte, al bajo. Integraba a Hernán Edwards en guitarra principal y a Octavio Bascuñán, también ex UPA, en batería. Sin duda, era una banda de “ex” de diversos proyectos como alguna vez lo sostuvo la hija de Nicanor Parra en una de las tantas entrevistas que solía dar para las radioemisoras de turno.
Eso, y mucho más, podría resumir los inicios en el rock de Colombina Parra, muy bien retratados en el documental que estrenó sobre su vida el realizador Víctor Vidangossy en la Competencia Nacional de Largometrajes del Festival IN-EDIT.
Notable talento para hacer canciones
Un filme que exhibe un mundo hasta ahora totalmente desconocido para muchos sobre la vida de Colombina Parra. Una cinta que muestra la espontaneidad de la artista, deja al descubierto su notable talento para hacer canciones. Además de su historia de vida con Nicanor, sus viajes musicales con sus distintos proyectos, entre mucho más.
En resumen, una película que está construida desde el lado más abierto y natural de Colombina. Una figura cultural sobresaliente y una cantante inmensa, que no tiene nada que codiciar a otras artistas, incluso de talla internacional. Y a quien tampoco le tiembla la voz para dejar clara su opinión y su posición sobre el peso cultural de ser una “Parra” en una escena local que glorifica permanentemente a referentes ineludibles como Violeta.
“Colombina” será una de las favoritas seguramente para muchos, incluyéndome, para adjudicarse el premio a la categoría máxima de esta XX versión del festival. Un trabajo deslumbrante, que cerró brillantemente su jornada de estreno con la aparición sorpresa de nuestra protagonista en formato solista. Interpretó un abanico de canciones de su autoría tras la proyección del documental, que dejó al público asistente al Teatro Nescafé de las Artes aún más encendido de lo que ya estaba.
