Se desmorona el castillo rosa de Cathy Barriga
La ex alcaldesa de Maipú fue reformalizada y enviada a prisión. Cathy Barriga choca una vez más contra una realidad de la que parecía querer escapar a toda costa.
El Noveno Juzgado de Garantía decretó este martes prisión preventiva para la ex alcaldesa de Maipú, Cathy Barriga, tras una revisión de sus medidas cautelares. Se desmorona así el castillo rosa en el que parecía vivir: lejos de la realidad de un procesado.
Esta noche, no obstante, intentará dormir en la cárcel de San Miguel.
Desde el principio, la ex alcaldesa de Maipú no se tomó muy en serio su procesamiento por fraude al Fisco y falsificación de instrumento público. Daba la impresión de que consideraba que estaba por encima de las leyes, y que lo que vivía era una persecución. O una pesadilla de la que despertaría en cualquier momento.
Múltiples y extrañas peticiones
Así se entiende que su abogado, Cristóbal Bonacic, haya tenido que dar la cara ante el Juzgado para solicitar insistentemente beneficios insólitos para un procesado. Que la dejaran ir a El Quisco a terapias con su hijo autista o que pudiera salir algunas noches de su casa.
También se quejó de que los carabineros que controlaban que estuviese cumpliendo arresto domiciliario iban demasiado a su casa. Que no le avisaban cuando irían. Llegó a decir que ella no escuchaba el timbre de su casa y que por eso algunas veces no les abrió la puerta. Dijo que la hostigaban…
Luego pidió que la dejaran ir a un gimnasio o ir a votar, y hasta que la dejaran en libertad solamente bajo arresto nocturno. Nunca entendió, al parecer, que está procesada por delitos graves, cuyas penas empiezan por cinco años y un día de cárcel efectiva.
Exhibición del cuerpo
Paralelamente, inquieta como es ella, decidió exhibir su cuerpo en la plataforma Onfayer, obviamente a cambio de dinero. Para eso no solicitó permiso, y alcanzó a ganar cerca de 45 millones de pesos por sus eróticas y sensuales fotos. Alcanzó a retirar unos 15 millones de la plataforma cuando una nueva decisión judicial ordenó retener los dineros ganados.

Y este martes, luego de la decisión que la envió a prisión, ¡solicitó autorización para ir a su casa a despedirse de su familia! Obviamente la petición fue denegada.
Así, Barriga apenas alcanzó a besar levemente a su esposo, Joaquín Lavín León, antes de partir al centro penitenciario de San Miguel. Se la llevó una gendarme mientras ella, esposada, afirmaba como podía su inmaculada cartera rosada.
Si el recurso anunciado por su defensa ante la Corte de Apelaciones no prospera, la ex alcaldesa permanecerá en la cárcel mientras dure la investigación. El juez Hugo Torres consideró que estar en libertad constituye un peligro para la sociedad. Seguramente sus seguidores en Onfayer la extrañarán.
¿Cómo es la cárcel?
Barriga encontrará en la cárcel de la calle Ureta Cox, en San Miguel, una realidad seguramente desconocida para ella.
Fue inaugurada el 7 de septiembre de 1982, pero convertida en el Centro Penitenciario Femenino de San Miguel abrió sus puertas el 2 de junio de 2012. Cuenta con cinco módulos o torres, y su entrada principal se ubica en la calle San Francisco 4756.
Se trata de una cárcel común, donde no existen zonas de privilegio. Por razones obvias, no se mezclan reclusas rematadas con procesadas, pero hay hacinamiento.
Apenas en agosto pasado, la abogada de Leonarda Villalobos -involucrada en el caso Audios junto a Luis Hermosilla- denunció condiciones “inhumanas” en el penal. En efecto, Alejandra Borda dijo que el módulo 2 tiene seis celdas para 24 reclusas. “Todas compartían una sola ducha, sin agua caliente, y en el baño sólo había dos retretes operativos, ninguno con tapa”, afirmó.
