Posible cierre amenaza continuidad del Museo Vicente Huidobro en Cartagena

Imagen del autor

Por El Ágora
Actualizado el 25 de enero de 2023 - 7:22 pm

La falta de financiamiento pone en riesgo el lugar que homenajea la vida y obra del poeta creacionista. Inaugurado en el primer gobierno de Sebastián Piñera, desde el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio aducen problemas técnicos en la postulación al financiamiento.

Por: SEBASTIÁN GÓMEZ MATUS / Foto: ARCHIVO

La coordinadora administrativa del Museo Vicente Huidobro en Cartagena, Carolina Torrejón, sostiene que la idea que circula estos días por las instalaciones y en las trabajadoras y los trabajadores del recinto es que “Huidobro vuelve a morir en Cartagena”.

Ésta es una situación que da para pensar, sobre todo porque es un museo reciente, si no tardío, que como todo museo alberga trabajadores pero también posicionamientos culturales.

Al mismo tiempo, los museos de esta índole, que responden a fundaciones que trabajan con el legado de algún poeta o artista nacional, bien pudieran estar sujetas a otro tipo de evaluación y que los períodos de financiamiento fueran más amplios como para no postular anualmente, lo que no quita una rendición de dichos fondos o una auditoría de la gestión.

Este lamentable hecho pone de relieve la situación cultural de Chile. Por un lado, un museo que rescata la obra de uno de los cuatro grandes de la poesía chilena tiene que seguir postulando y someterse al arbitrio de lo concursable, que es un modelo de política pública que hace agua desde hace varios gobiernos.

Recordemos lo que pasó con el Museo de Violeta Parra tras el estallido social. Las cosas no se solucionan citando a los poetas en los discursos políticos. Chile es un país de poetas y debiera resguardar este aspecto patrimonial y encontrar la manera de replantear la política pública en ésta y otras dimensiones.

Por otra parte, la misma coordinadora del museo deja entrever algo que la cultura, una vez instituida, olvida. Huidobro es un poeta que puede seguir leyéndose, de hecho, hay gente que lo sigue leyendo, sobre todo jóvenes que comienzan a leer poesía. Huidobro está en la base de la formación de los poetas y de la gente que le gusta la poesía imaginativa, como debiera ser. El mismo Huidobro guardó una distancia con las instituciones culturales, no obstante haberse candidateado para la Presidencia, algo más performático que programático.

Los efectos negativos de este cierre, completamente evitable, son laborales y patrimoniales. Sería lamentable que por errores técnicos en la postulación a los ahora denominados Paocc, el Museo de Vicente Huidobro tuviera que cerrar sus puertas al público, sobre todo para las niñas y niños que lo visitan junto con algunos cursos universitarios, que son las visitas más estables.

Al mismo tiempo, se vería afectada la gente que trabaja en el museo, la comunidad de Cartagena y la ruta del Litoral de los Poetas, quedando mermada en su recorrido, ya que el museo es uno de los más visitados. A su vez, la directora de la Fundación Huidobro, la bisnieta del poeta, Antonia García-Huidobro, nos cuenta que el museo cuenta con algunas dificultades de acceso y resguardo que también comprometen su continuidad, como la cuesta de tierra que llega a la casa donde el poeta vivió sus últimos años.

También hay problemas con la tumba del poeta, por el crecimiento desmedido de un campamento que circunda la casa. Todas estas variables han de ser consideradas a la hora de evaluar y permitir la continuidad de instituciones que trabajan con lo patrimonial.

Respecto de la gestión del museo, la misma directora de la Fundación Huidobro se muestra llana señalando que: “La gestión del museo ha sido la que mejor se ha podido hacer dadas las limitaciones a las que se enfrenta, en realidad, cualquier proyecto cultural en Chile”.

Además, cuenta que han “tenido distintos problemas operativos como para seguir funcionado, pero aun así, hemos seguido funcionando y hemos estado abiertos todos estos años, principalmente, a las visitas escolares y universitarias”.

Como se ve, la función del museo, aparte de patrimonial es formativa. Tanto para escolares y universitarios, conocer la casa del poeta y ver la museografía con su vida, la tumba, primeras ediciones, es algo que les motiva a seguir indagando en su vida y en la lectura de poesía.

La directora de la Fundación Huidobro también señala que con los años de pandemia, los ingresos han sido escasos, por lo tanto el financiamiento es crucial para reactivar el museo aprovechando la vuelta a la presencialidad.

En cuanto a la no asignación de los recursos, comenta que el punto más gravitante fue el hecho de que en junio del año pasado sufrieron el hackeo de la página web de la Fundación y el Museo, que es la misma, lo que suscitó un malentendido y una falta de información que les perjudicó en la evaluación de la eventual asignación de recursos. Vale recalcar que el Museo Vicente Huidobro se sostiene de estos fondos Paocc.

Si bien aún se lucha por llegar al 1% del erario nacional para el presupuesto de cultura, el exceso de concursabilidad descuida aspectos como el patrimonial.

Además, los criterios de evaluación siempre responden al de un evaluador, lo que hace muy voluble, cuando no incierto, el estado de ciertas instituciones culturales que necesitan mayor estabilidad.

Es de esperar que desde el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio respondan a la altura de la situación.

La comunidad de Cartagena se ha pronunciado al respecto y la misma gente se da cuenta de que lo patrimonial construye una nación. Vicente Huidobro, el ciudadano del olvido, nuestro paracaidista celestial, fue uno de los pilares en la construcción de Chile a nivel mundial. Recordemos que su posición de avanzada en la poesía lo puso en la misma vitrina que Apollinaire, entre otros grandísimos poetas. Por último, lo más importante es leerlo, donde no hay mediador ni gestor cultural que valga, pues allí no muere nunca.