Extraditan a un chileno por crimen de mujer en Calama

El imputado, buscado desde 2018, fue entregado a las autoridades chilenas tras una gestión internacional encabezada por Interpol.

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Por Cristián Carrión
Actualizado el 30 de noviembre de 2025 - 3:10 pm

El individuo, con antecedentes penales, estaba prófugo desde 2018 / Foto (referencial): ARCHIVO

Un ciudadano chileno de 28 años fue trasladado desde Bogotá a Santiago para ser formalizado por homicidio calificado, en un caso ocurrido el 15 de abril de 2018 en Calama.

Ese día, según los antecedentes policiales, el imputado habría participado en un enfrentamiento entre dos grupos con conflictos previos, instancia en la que murió la joven Ivette Rojas, de 22 años.

Operativo internacional permitió su arresto

Tras el hecho, el hombre abandonó Chile y se ocultó en Colombia. La subcomisaria Ingrid Muñoz Gutiérrez, de la OCN Interpol Santiago, detalló que la captura se concretó gracias a la difusión de una notificación roja. “Esta herramienta facilitó su ubicación y su extradición a territorio nacional”, explicó la oficial.

El extraditado también mantenía órdenes de detención previas por delitos asociados a robos en distintos contextos (robo en lugar no habitado, robo con fuerza de cajeros automáticos y robo en bienes nacionales de uso público). Con su regreso al país, la Fiscalía podrá avanzar en un proceso detenido por más de siete años y que marcó profundamente a la comunidad de Calama.

Un crimen que marcó a una ciudad

En 2018, Calama enfrentaba una fuerte escalada de violencia entre grupos delictuales que disputaban control territorial y actividades ilícitas en sectores residenciales.

En ese escenario surgieron rencillas sostenidas entre bandas rivales, cuyas confrontaciones se hicieron frecuentes en la vía pública.

El homicidio de Ivette Rojas ocurrió justamente en medio de ese clima de tensión: un conflicto previo entre dos grupos terminó derivando en un enfrentamiento abierto en pleno centro urbano. La muerte de la joven, ajena a esas disputas, impactó profundamente a la ciudad y motivó una investigación que se extendió durante años, marcada por la fuga del principal sospechoso y por la dificultad de reconstruir los hechos en un entorno dominado por el temor y el silencio de testigos clave.

Con la extradición concretada ahora, la causa retoma un capítulo pendiente para la comunidad que por largo tiempo exigió justicia.