Vergüenza: papelón mundial en la Copa Davis
Nunca, en mi vasta vida en el tenis, como jugador, entrenador y periodista, había visto un jugador como Cristián Garin, quien representando a su país, entregara un partido de vital importancia, con tal resignación e indolencia como lo hizo el número uno de Chile (17 ATP) ante el eslovaco Norbert Gombos (115 ATP) en su partido de Copa Davis jugado en Bratislava. El score de 6-0 6-1 favorable al local de 31 años y sin un solo título en su carrera, ahorra cualquier comentario al respecto.
Por SERGIO RIED
Fue brutal el impacto que produjo la derrota de Garin en el tercer punto de la confrontación por el Grupo 1 Mundial de este remedo de Copa Davis, más conocida como «Copa Gerard Piqué» por ser auspiciada por Rakuten, el gigante asiático de las ventas por internet, cuyo representante en España es el futbolista del FC Barcelona.Tan impactabte que atrás quedaron el triunfo del mismo Garin sobre el dos local Alex Molcan por 6-2 6-4 y la derrota de Nicolás Jarry ante el número uno del anfitrión, el citado Gombos, en un disputado 6-3 6-7 6-3, con una actuación criticada del chileno, pero que cobra importancia luego del arrollador triunfo de éste frente a Garin. Se dice que en Copa Davis el partido de dobles es el que decide una serie, cuando ésta es de difícil pronóstico. Y Nicolás Massú, capitán de Chile, se inclinó por incluir al binomio formado por Alejandro Tabilo y Tomás Barrios y reservar a Garîn y Jarry para los singles finales. Conocido el resultado favorable a los veteranos Filip Polasek (36 años) e Igor Zelenay (39 años) por 6-1 7-6, muchos cuestionarán la decisión del capitán chileno, pensando que un match de dobles a tres sets no es para cansar a chicos veinteañeros y por el contrario habrían servido para que Garin entrara a su partido de singles más prendido y no habría perdido !11 games! consecutivos.
Conjetura obviamente hecha después de la batalla.Y ahora la debacle. El desastre. La vergüenza. El 6-0 6-1 de Gombos sobre nuestro «Tanque» de cartón, Cristian Garin.
El número 17 del mundo contra el 115. Se darán muchas explicaciones, se tejerán muchas versiones y se darán muchas razones para esta debacle, pero ninguna podrá borrar la imagen que dió Garin en la rápida pista cubierta del NTC Arena de Bratislava. Un jugador plantado tres metros detrás de la línea de fondo, sin movilidad ni ideas, con esa actitud robótica y ese lenguaje corporal tantas veces reprochado, pero en esta ocasión agravado por un conformismo y una resignación no digna de un deportista que defiende sus colores patrios en una justa mundial. Es verdad que le faltan matices a su juego, que parece no saber qué hacer en la cancha fuera de pegar «palos» de fondo, pero lo de Cristián Garin este 18 de Septiembre de 2021, es sencillamente inentendible. Y doloroso porque hay otras maneras de perder un partido de tenis.
