¿Usted se cepilla bien los dientes?
Dejar que el flúor actúe en la boca sin enjuagar puede mejorar su salud bucal y prevenir enfermedades más graves.
Cepillarse los dientes al menos dos veces al día es un hábito básico de higiene personal. Pero hay un detalle que muchos ignoran y que podría marcar una gran diferencia. Expertos en salud bucal advierten que enjuagar la boca inmediatamente después del cepillado reduce el efecto protector del flúor de la pasta dental.
En Chile, según la Encuesta Nacional de Salud (ENS), un 40,2% de las personas percibe su salud bucal como “regular”. La cifra se asocia, en parte, a una higiene deficiente y a la poca frecuencia con la que se acude al dentista.
Frente a esto, un consejo práctico y fácil de aplicar podría cambiarlo todo: no escupir ni enjuagar la pasta dental tras cepillarse.
Recomendaciones de entidades como Oxford Health NHS Foundation Trust indican que, para proteger adecuadamente los dientes, no basta con el cepillado mecánico. Lo ideal es usar una pasta dental con al menos 1350 ppm de flúor y evitar enjuagarla con agua o enjuague bucal luego del cepillado.
Por qué no debe enjuagarse
El flúor y otros compuestos activos necesitan permanecer un tiempo en contacto con los dientes para cumplir su función. Una revisión científica publicada en la National Library of Medicine reveló que el cepillado por sí solo solo elimina alrededor del 80% de la placa bacteriana.
Por tanto, al escupir y enjuagar de inmediato, se pierde una barrera esencial para proteger el esmalte y prevenir caries o enfermedades periodontales.
Además, conservar los restos de pasta en la boca permite que agentes antibacterianos y terapéuticos sigan actuando por más tiempo.
Incorporar este pequeño cambio en la rutina diaria puede ser primordial para una boca más sana. La recomendación es escupir el exceso de pasta sin enjuagar, permitiendo que el flúor continúe su acción protectora. También se sugiere no ingerir alimentos ni líquidos durante al menos 30 minutos después.
