Tenis: tormenta en el desierto
No se puede tildar de otra manera lo ocurrido en el desierto californiano de Indian Wells, donde por primera vez en las 280 ediciones de un Masters 1000 (antes de 1990 se llamaban Super 9) accedieron a semifinales cuatro jugadores que no están entre los primeros 25 del mundo. Porque a los finalistas, el británico Cameron Norrie (26 ATP) y el estadounidense Taylor Fritz (39 ATP), se sumaron en semis el búlgaro Dimitri Dimitrov (21 ATP) y el georgiano Nikoloz Basigashvilili (36 ATP). Algo jamás visto.
Por SERGIO RIED
Ausentes por diferentes motivos los Big Three, Djokovic, Nadal y Federer; más el defensor del título, el austriaco Dominic Thiem que aún no se repone de una lesión de muñeca, se daba por descontado que la lucha por el título en el penúltimo Masters 1000 de 2021 (el último será París Bercy) iba a estar entre Daniil Medvedev, número 2 del mundo y reciente campeón del US Open, Alexander Zverev, Stefanos Tsitsipas, Andrey Rublev o algún otro que mantuviera viva la ley del top 10.
Pero ante el estupor del mundo del tenis estás cartas de triunfo fueron cayendo como muñecos de feria. El primero fue Medvédev recién iniciado el torneo, en octavos de final ante Dimitrov estando un set arriba y 4-1 en el segundo. Una frustración que caló tan hondo en el ruso que se borró del campeonato de Moscú, su ciudad natal. Lo siguieron Zverev y Tsitsipas cayendo en cuartos de final frente a Frittz y Basilashvili, ambos en tres disputados sets. El otro invitado de piedra, el británico Cameron Norrie se dio el lujo de vencer al argentino Diego Schwartzman por un humillante 6-0 6-2 en cuartos y luego en semis a la sensación del torneo, el búlgaro Dimitri Dimitrov 6-2 6-4.
Y en esta inédita final el más fuerte fue el británico Cameron Norrie quien haciendo un brillante partido derrotó a un errático Basilashvili, que tras apabullar a su rival en el primer set a punta de misiles de fondo de cancha fue decayendo en su eficacia llenándose de errores no forzados (43), para perder las dos mangas siguientes de manera contundente. El score de 3-6 6-4 6-1 refleja a la perfección lo que fue este partido que consagra a Norrie como el jugador de mayores progresos en esta temporada y convirtiéndolo en el único británico en obtener esta corona que ni Greg Ruzedski ni Tim Herman ni Andy Murray pudieron ceñirse.
Paralelamente en damas, cayeron en primera ronda las jovencitas Emma Radecanu y Leylah Rodríguez, campeona y sub campeona del reciente US Open, dando lugar a otra final inédita entre Victoria Azarenka (32 WTA) y la sorprendente Paula Badosa (27 WTA), que se convirtió en la primera española en consagrarse en un torneo grado 1000 desde que Conchita Martínez ganara en Roma y Arantxa Sánchez lo hiciera en Charleston hace 25 años. Paula lo consiguió en un electrizante partido de tres horas cuartro minutos que se resolvió en un tiebreak en el tercer set con un score global de 7-6 2-6 7-6.

