Submarino Thomson participará en ejercicio de entrenamiento con la Marina de EEUU
La unidad SS-20 Thomson iniciará un despliegue de cinco meses junto a la Marina de Estados Unidos para ejercicios antisubmarinos, rescate y operaciones combinadas.
El submarino SS-20 Thomson de la Armada de Chile zarpó rumbo a la base naval de San Diego para sumarse a una nueva edición del ejercicio Diesel Electric Submarine Initiative (DESI).
La unidad realizó una recalada en Puerto Vallarta, México, el viernes último antes de proseguir con la gira hacia Estados Unidos.
Entrenamiento conjunto y objetivos
DESI forma parte de un programa bilateral diseñado para elevar la interoperabilidad entre ambas marinas mediante entrenamientos en escenarios de guerra antisubmarina, operaciones combinadas y control del mar.
Durante un despliegue de cinco meses, el Thomson operará coordinadamente con unidades de superficie y aeronaves navales estadounidenses.
Preparación y capacidad de la tripulación
La tripulación de 45 personas, bajo el mando del capitán de fragata Gonzalo Álvarez, completó un proceso de alistamiento intensivo con apoyo de Asmar Talcahuano.
El contraalmirante Federico Saelzer, comandante en Jefe de la Fuerza de Submarinos, señaló que la operación con la Tercera Flota aporta interacciones de alto valor en beneficio de ambas fuerzas e incluye prácticas de rescate submarino que han permitido optimizar procedimientos operativos.
Recalada y cooperación regional
Como parte de la ruta hacia San Diego, el submarino arribó a la bahía de Banderas el viernes para permanecer en Puerto Vallarta hasta el lunes 18, según comunicó la Décima Segunda Zona Naval de México.
En el puerto se realizó una visita protocolaria a las autoridades navales locales, gesto que refuerza la cooperación bilateral entre Chile y México.
Contexto y proyección estratégica
La presencia chilena en DESI, sostenida desde 2006, ratifica el compromiso institucional con la formación continua y la interoperabilidad en la cuenca del Pacífico.
El intercambio operativo frente a fuerzas aliadas contribuye a modernizar doctrinas, validar procedimientos de seguridad y potenciar capacidades técnicas, aspectos clave ante desafíos asimétricos y la creciente complejidad del entorno marítimo regional.
Complemento técnico y logístico
La participación del SS-20 también ofrece oportunidad para evaluar la integración de sistemas de propulsión diésel-eléctrica en misiones prolongadas y probar protocolos logísticos de reabastecimiento y mantenimiento en puertos aliados.
Experiencias obtenidas durante el despliegue servirán para ajustar programas de adiestramiento y planificar futuras modernizaciones de la flota de submarinos.
