Secuestros ligados al crimen organizado marcan récord en 2024
Informe de la Fiscalía revela aumento de casos vinculados a estructuras criminales, con 868 denuncias, la cifra más alta en una década. Un porcentaje importante corresponde a secuestros entre bandas delictuales, para marcar territorio, cobrar cuentas internas o, simplemente, por venganza.
La Fiscalía Nacional alertó sobre una preocupante tendencia que va en ascenso: los secuestros con vínculos al crimen organizado alcanzaron el 37,8% del total de casos registrados durante 2024, lo que representa un salto de 10 puntos respecto al año anterior.
Así lo evidenció el informe “Fenómenos Criminales” elaborado por la División de Estudios del organismo persecutor, que mostró un alza del 2,1% en los secuestros respecto a 2023, llegando a 868 casos, la cifra más alta desde que hay registro formal en 2014.
Violencia instrumental y control territorial
Ignacio Castillo, director de la Unidad Especializada en Crimen Organizado, advirtió que el aumento no sólo responde a una mayor frecuencia, sino a una transformación profunda del panorama delictual en el país, caracterizado por estructuras criminales cada vez más sofisticadas, con planificación operativa y presencia territorial.
Estas organizaciones utilizan el secuestro como herramienta para consolidar control zonal, aplicar extorsiones, saldar cuentas internas o ejercer venganza.
Menor cantidad de ingresos, pero más casos complejos
Si bien durante el primer semestre de 2025 se registró una baja del 29% en los ingresos por secuestro respecto al mismo período de 2024, la Fiscalía advierte que los casos son cada vez más complejos y violentos.
Un 32% involucró uso de armas de fuego y en casi la mitad se utilizaron vehículos para facilitar el delito. Además, un cuarto de los secuestros incluyó al menos a un extranjero: 63% venezolanos y 20% colombianos.
Zonas críticas y focos emergentes fuera de Santiago
Las fiscalías con más casos durante 2024 fueron la Metropolitana Sur, Centro Norte y Valparaíso. El 47% del total nacional se concentró sólo en la Región Metropolitana. Sin embargo, también se detectaron aumentos significativos en Atacama, Ñuble y Maule, donde los secuestros se dispararon hasta en un 162%, revelando que el fenómeno ya no es exclusivo de las grandes urbes.
El estudio también detalla que el 67% de los imputados tenía antecedentes penales, con un promedio de 11 delitos previos.
Las tipologías más frecuentes incluyen el secuestro extorsivo (21,1%) y aquellos relacionados a ajustes de cuentas, deudas o venganza (14,7%). Pese a la gravedad del fenómeno, la Fiscalía destacó una mejora en la eficacia investigativa: los imputados formalizados subieron de un 30,3% a un 45,7%, y los casos con prisión preventiva aumentaron de un 24,6% a un 38,1%.
