Sala Cuna Universal: Gobierno rebate críticas por financiamiento

Desde La Moneda defendieron el esquema mixto del proyecto y cuestionaron a la oposición por cambiar su postura. La iniciativa quedó pendiente para marzo, con plazos legislativos acotados.

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Por Cristián Carrión
Actualizado el 29 de enero de 2026 - 2:07 pm

La ministra Lobos desmintió que el proyecto no tuviera financiamiento / Foto: ARCHIVO

El Gobierno salió a defender el diseño financiero del proyecto de Sala Cuna Universal y acusó una falta de coherencia en la oposición, luego de que la iniciativa no fuera puesta en tabla esta semana y quedara pendiente para la reapertura del Congreso en marzo.

Las críticas se intensificaron tras el retraso legislativo, escenario que dejó la eventual promulgación del proyecto en manos de la próxima administración.

Desde el oficialismo, además, se cuestionó a la UDI por impulsar lo que calificaron como “maniobras dilatorias”, mientras que desde ese sector se argumentó que la propuesta no contaba con un financiamiento claro.

Defensa del esquema mixto

La ministra de la Secretaría General de la Presidencia, Macarena Lobos, respondió directamente a esos cuestionamientos y apuntó a una contradicción en el discurso opositor. “Por una parte se plantea el tema del desfinanciamiento; por otra, se nos había propuesto que esto fuera totalmente de cargo del Estado”, sostuvo.

En esa línea, la titular de la Segpres recalcó que durante la tramitación se avanzó hacia una fórmula compartida. “Habíamos logrado un consenso respecto al financiamiento, que era de carácter mixto”, afirmó, defendiendo el equilibrio entre aporte estatal y participación privada contemplado en el proyecto.

Marzo, con el reloj en contra

Lobos también aludió a declaraciones del presidente del Partido Republicano y senador electo, Arturo Squella, señalando que existe disposición para buscar un acuerdo en la primera semana de marzo, cuando se retome la actividad parlamentaria.

Sin embargo, el margen es estrecho. Tras el receso legislativo, el Congreso contará con sólo cinco días efectivos de trabajo antes del cambio de mando, lo que tensiona la viabilidad de un avance sustantivo en la iniciativa.

El debate por la Sala Cuna Universal queda así abierto, con un consenso técnico ya trabajado, pero condicionado por los tiempos políticos y la pugna entre Gobierno y oposición sobre su financiamiento.