La pesadilla de Agassi dijo adiós
A la edad de 90 años falleció Emmanuel Aghassian, más conocido como Mike Agassi, el padre del campeón de tenis André Agassi, quien en su autobiografía «OPEN» (escrita por el Premio Pulitzer J.R. Moehringer) relata su tormentosa niñez debido a la obsesión de su padre por convertirlo en el mejor tenista del mundo.
Por SERGIO RIED
«Mi padre me hizo odiar el tenis desde los 6 o 7 años y lo odie durante toda mi carrera», dice el Kid de Las Vegas en su libro OPEN. Algo que resulta irrisorio para alguien que se retiró a los 36 años y que hoy a los 51 sigue viviendo de este deporte. Pero sigamos con lo que narra el ex campeón. «Me gritaba dos, tres, diez veces, más fuerte, más rápido, maldita sea, pega más fuerte y devuelve todas las bolas que te lanza el Dragón».
El Dragón era una máquina creada por papá Mike que escupía pelotas de tenis a 180 kmph (unas 5 mil al día) y qué él exigia a su hijo de 7 años que devolviera con toda su fuerza. «Quería que le ganará al Dragón», recuerda Andre.

Emmanuel Aghassian, un rudo iraní nacido en Teherán, era un fanático del boxeo y del tenis, que representó a su país (sin éxito) en los Juegos Olimpicos de Londres 1948 y de Helsinki 1952. Luego se mudó a Chicago donde vivía su hermano para finalmente conseguir un trabajo en el Hotel Casino Tropicana de Las Vegas. Allí, en una cancha de tenis en desuso, les enseñó a jugar a sus hijos Phillip, Rita (casada con el gran Pancho Gonzales), Tamy y el menor Andre. Y fue éste el que recibió toda su atención y fue la víctima de sus frustraciones y sus demonios.

El resto es historia conocida. André Agassi, luego de ganar todos los torneos de menores en que participó, aceptó a los 14 años irse al Rancho de Nick Bollettieri en Florida desde donde saltó a la gloria y se convirtió en uno de los mejores tenistas del mundo. Con su historial de acusaciones de dopaje, sus romances con famosas como Barbra Streisand, su breve matrimonio con Brooke Shields y finalmente su estable unión con Steffi Graff con quién lleva 20 años casado y tiene dos hijos.
Entretanto su padre disfrutaba, gracias a la fama de su hijo, de su linajudo cargo de Embajador del Hotel-Casino MGM Grand de Las Vegas y pudo darse el gusto de ver cómo su hijo ganaba la medalla de oro de los Juegos Olimpicos de Atlanta 1996. Algo que a él siempre se le negó.
Hoy Mike Agassi descansa en paz.
