Filtración de documentos secretos del Pentágono complica a Estados Unidos
El país que acusa de fisgoneo a todo el mundo maneja un aparataje de espionaje del que no se libran ni sus aliados.
Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: ARCHIVO
El Departamento de Justicia de Estados Unidos abrió una investigación para saber cómo llegó a internet una serie de documentos militares y de inteligencia, y que dejan al país expuesto como un espía de múltiples tentáculos y que no trepida en conocer los más oscuros secretos de sus propios aliados.
Israel, por ejemplo, se ha visto aludido por la revelación del supuesto papel del Mosad, el servicio de espionaje exterior, como motor de las protestas contra la reforma judicial del gobierno de Benjamin Netanyahu. Las relaciones de EEUU e Israel atraviesan desde hace semanas uno de sus momentos más tensos, y estas revelaciones no harán más que estirar un poco más la cuerda.
También se dejó al descubierto un posible ataque por parte de un grupo de piratas cibernéticos rusos a la infraestructura energética en Canadá, de la que depende parcialmente el suministro a EEUU.
La acción de los hackers, bajo la supuesta dirección del Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB; heredero de la KGB), podría haber comprometido la dirección IP de una red canadiense de gasoductos en febrero y causado daños a su infraestructura, según documentos filtrados del Pentágono.
Mientras, una fuente del Departamento de Defensa británica señaló que los reportes que afirman que un caza ruso estuvo a punto de derribar una aeronave de vigilancia británica frente a las costas de Crimea, en septiembre de 2022, “contienen imprecisiones y no reflejan lo que ocurrió en el espacio aéreo internacional sobre el Mar Negro”.
Otros documentos, validados en principio por los investigadores federales, encierran información sobre el debate interno en otros gobiernos aliados, como Corea del Sur, Ucrania y Taiwán.
Los documentos poseen diversas clasificaciones, entre ellas “ultra secreto” y “noforn” (que significa “no apto para su divulgación a ciudadanos extranjeros”), lo que sugiere que el autor de la filtración es estadounidense. Antes de ser fotografiados y publicados, se imprimieron los documentos y las hojas fueron dobladas, posiblemente para guardarlas en un bolsillo.
Las filtraciones también contienen proyecciones sobre el rumbo de la guerra en Ucrania y la capacidad real de los dos ejércitos enfrentados, no demasiado halagüeña en ambos casos; planes de combate ante una supuesta ofensiva de primavera, pero también informes secretos de inteligencia que afectan a aliados de EEUU, y han sido divulgadas desde el mes pasado en Twitter, Telegram, Discord, 4Chan y otras redes sociales.
Funcionarios estadounidenses dijeron a The Washington Post que algunos documentos habían sido manipulados, apuntando a una probable autoría rusa, pero que muchos otros eran coherentes con los informes de la CIA, que comparten al más alto nivel la Casa Blanca, el Pentágono y el Departamento de Estado.
Los analistas de defensa afirman que una filtración de este tipo favorece el relato y la propaganda de Moscú al demostrarse hasta qué punto la inteligencia estadounidense ha logrado penetrar en el aparato militar ruso.
Los detalles de los planes militares y de espionaje son pormenorizados, como las defensas aéreas de Ucrania o los flancos débiles de los ejércitos ucranio y ruso. Otros documentos se refieren a China, Oriente Próximo y África.
Uno de los documentos, fechado el 23 de febrero de este año y clasificado como secreto, describe de forma detallada el modo en que los sistemas de defensa antiaérea S-300 de la era soviética de Ucrania se agotarían el 2 de mayo si se mantiene el ritmo de uso actual.
El mismo documento también menciona una fuente de inteligencia llamada “Lapis time-series video”, una aparente referencia a un sistema de satélites poco conocido y estrechamente vigilado que permite obtener imágenes de objetos sobre el terreno.
“No sabemos qué hay ahí fuera. No sabemos quién es el responsable de esto, y no sabemos si tienen más de lo que pretenden publicar. Algunos fueron manipulados. No voy a hablar de la validez de todos los documentos. Estamos vigilando este asunto y monitoreándolo lo mejor que podemos”, dijo el portavoz de Seguridad Nacional de la Presidencia estadounidense, John Kirby.
Lo que sí está claro es que la filtración podría tener un impacto significativo, y poner en peligro a los agentes de inteligencia estadounidenses esparcidos por el mundo, además de brindar a Rusia información valiosa sobre el estado de las fuerzas ucranianas.
Y los documentos relacionados con los aliados estadounidenses también podrían ser una fuente de vergüenza diplomática, pues detallan la vigilancia estadounidense de países con los que Washington tiene vínculos estrechos.
