Discusión por salario mínimo entra en fase decisiva

Gobierno y la CUT abren negociación con foco en superar la inflación y avanzar hacia un ingreso que cubra necesidades básicas.

Imagen del autor

Por Cristián Carrión
Actualizado el 9 de abril de 2026 - 4:43 pm

El ministro Rau (derecha) y el presidente de la CUT ya se habían reunido a fines de marzo / Foto: ARCHIVO

Con el calendario acercándose al Día del Trabajador, el Ejecutivo y la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) activaron la discusión que definirá el nuevo salario mínimo en Chile, actualmente fijado en $539 mil.

El proceso comenzó formalmente tras una primera reunión sostenida el 24 de marzo entre dirigentes sindicales y el ministro del Trabajo, Tomás Rau, donde se acordó instalar una mesa de negociación que marcará el tono de las próximas semanas.

Presión por recuperar el poder adquisitivo

Desde la multisindical anticipan una postura firme: el reajuste debe ir más allá del IPC. El presidente del organismo, José Manuel Díaz, planteó que la discusión no sólo es técnica, sino también social. “Es una oportunidad para que el Gobierno les devuelva a las y los trabajadores poder adquisitivo ante las alzas que están afectando directamente el bolsillo”, sostuvo.

En esa línea, la CUT busca instalar un objetivo de largo plazo: avanzar hacia un “sueldo vital”, concepto que apunta a cubrir las necesidades reales de una familia promedio, elevando el debate más allá del reajuste anual.

Advertencias por impacto en pymes

Desde el Gobierno, en tanto, el foco está puesto en el equilibrio. El ministro Rau advirtió que cualquier incremento debe considerar la capacidad de las empresas, especialmente las pequeñas y medianas.

“Los costos laborales han aumentado y se han mantenido sobre un promedio histórico. El 85% de los trabajadores que ganan el mínimo trabaja en pequeñas y medianas empresas”, señaló, alertando sobre eventuales efectos en el empleo si el alza supera la productividad.

El acuerdo que surja de esta mesa deberá traducirse en un proyecto de ley que será debatido en el Congreso, en un escenario marcado por la presión social y las restricciones económicas.

La negociación, como cada año, se instala como uno de los hitos laborales más relevantes, con impacto directo en millones de trabajadores y en el equilibrio del mercado interno.