Día del Trabajador Radial: una voz que resiste al tiempo
La efeméride recuerda a quienes sostienen la radiodifusión en Chile, un medio que, pese a los cambios tecnológicos, mantiene su rol social y cultural.
El 21 de septiembre se celebra en Chile el Día del Trabajador Radial, una fecha instaurada en 1942 bajo el gobierno de Juan Antonio Ríos y oficializada en 1991 durante la administración de Patricio Aylwin como el “Día Nacional del Trabajador de la Radiodifusión Sonora”.
La jornada reconoce a técnicos, locutores, periodistas y operadores que sostienen un medio capaz de acompañar, informar y entretener a millones de auditores.
Los inicios: ciencia y cultura en las ondas
El desarrollo de la radio se remonta a los estudios de Maxwell y los experimentos de Hertz en el siglo XIX. Marconi dio un salto histórico en 1901 al concretar la primera transmisión transatlántica.
En Chile, la radio irrumpió en 1922 con la experiencia de Arturo Salazar y Enrique Sazié, y un año después con la primera emisora estable, Radio Chilena.
Desde ese momento, las transmisiones de fútbol, los radioteatros y programas como “Doctor Mortis” o “La bandita de Firulete” forjaron una memoria cultural compartida.
Tradición que se transforma
Durante décadas, el Día del Trabajador Radial se conmemoró con el silencio: casi todas las emisoras suspendían su programación para dar descanso a sus trabajadores, dejando al aire sólo un par de señales conjuntas.
Esa práctica cambió en el 2000, cuando ARCHI otorgó libertad a cada estación para decidir si transmitía o no.
Actualmente, colectivos como Chilevoces mantienen vivo el espíritu colaborativo con una programación especial en más de 40 frecuencias y plataformas online, que incluye música, entrevistas y espacios informativos.
La vigencia de un medio cercano
Con la irrupción de la televisión y más tarde del streaming, la radio cedió terreno, pero nunca perdió su valor estratégico en contextos de emergencia como terremotos o catástrofes naturales.
Hoy, las emisoras online y las transmisiones vía redes sociales amplían su alcance, acercando el medio a nuevas audiencias sin renunciar a la cercanía que la caracteriza.
Más de un siglo después de la primera emisión en el país, la radio sigue siendo compañía, identidad y memoria colectiva. La celebración de cada 21 de septiembre no sólo honra el pasado, sino también la capacidad de adaptación de quienes mantienen viva la magia de las ondas sonoras.
