Deudores de pensiones alimenticias quedarán fuera de fondos ANID
Quienes mantengan inscripción vigente en el Registro de Deudores no podrán postular ni adjudicarse recursos de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo.
Con 104 votos a favor y sólo 9 en contra, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de ley que impide a los deudores de pensión alimenticia acceder a programas o fondos entregados por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID).
La norma modifica la ley 14.908, sobre abandono de familia y pago de pensiones alimenticias, y busca reforzar el cumplimiento de las obligaciones parentales mediante restricciones concretas.
El texto, impulsado por el Ejecutivo, fue respaldado por el informe de la Comisión Mixta, que resolvió diferencias con el Senado y permitió que el proyecto quedara listo para ser promulgado como ley.
Postulaciones vetadas
La iniciativa establece que ninguna persona con inscripción vigente en el Registro Nacional de Deudores de Pensiones de Alimentos podrá ser admitida como postulante ni beneficiaria de recursos públicos entregados por la ANID. Esta limitación regirá tanto al momento de postular como en la etapa de adjudicación.
Los organismos estatales deberán incorporar esta restricción en las bases de sus convocatorias, verificando los antecedentes mediante una consulta electrónica masiva al Registro Civil.
“Primero se cumple, después se postula”
Durante la tramitación parlamentaria, la ministra de Ciencia, Aysén Echeverry, subrayó que esta nueva regulación busca asegurar un estándar mínimo de coherencia para quienes acceden a beneficios estatales. “Primero se cumple y después se postula”, dijo, reforzando el objetivo del proyecto de generar consecuencias reales frente al no pago de obligaciones alimentarias.
En la discusión, los diputados coincidieron en que se trata de una medida justa, orientada a proteger los derechos de niños y adolescentes, y que responde a una deuda histórica del sistema con las familias afectadas.
La ley será promulgada en los próximos días y su aplicación marcará un precedente al vincular el acceso a la ciencia y desarrollo con el cumplimiento de deberes personales básicos.
