Desempleo cierra 2025 en 8.0% con leve mejora anual

El mercado laboral mostró un ajuste moderado al final de 2025: la desocupación bajó levemente en doce meses, con más empleo y mayor participación, según el INE.

Imagen del autor

Por Cristián Carrión
Actualizado el 29 de enero de 2026 - 2:13 pm

El desempleo entre las mujeres tuvo una mayor baja / Foto (referencial): ARCHIVO

El mercado laboral chileno cerró 2025 con señales acotadas de mejora. La tasa de desocupación se ubicó en 8,0% durante el trimestre octubre–diciembre, registrando una baja interanual de 0,1 puntos porcentuales, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

El retroceso del desempleo se explicó por el aumento simultáneo de la fuerza de trabajo y de las personas ocupadas, ambas con un alza de 1,8% en doce meses. En paralelo, el número de desocupados creció 1,4%, impulsado principalmente por quienes buscan empleo por primera vez, grupo que anotó un salto de 24,4%.

Las tasas de participación y ocupación alcanzaron 62,1% y 57,1%, respectivamente, con incrementos de 0,5 puntos en ambos casos. En contraste, la población fuera de la fuerza laboral retrocedió 0,5%.

Brecha por género: tendencias opuestas

Entre las mujeres, el desempleo descendió con fuerza: la tasa se situó en 8,5%, una baja de 0,9 puntos en un año, apoyada por un crecimiento de 3,7% en el empleo femenino y una caída de 7,0% en las desocupadas.

En los hombres, en cambio, la desocupación subió a 7,7% (+0,6 puntos), debido a que la fuerza de trabajo creció más rápido que el empleo. Los desocupados aumentaron 9,8%, especialmente quienes buscan su primer trabajo (38,2%).

El total de ocupados avanzó 1,8% anual, con aportes relevantes de servicios administrativos y de apoyo, alojamiento y comidas, salud y transporte. La ocupación informal se elevó a 26,8%, con mayor incidencia en mujeres (28,7%) que en hombres (25,4%).

Región Metropolitana y horas trabajadas

En la Región Metropolitana, la desocupación fue 8,6%, con una baja de 0,2 puntos en doce meses, y el empleo creció 2,1%, liderado por servicios administrativos, industria manufacturera y alojamiento y comidas.

El volumen total de horas trabajadas aumentó 1,3%, aunque el promedio semanal descendió a 37,5 horas. La tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial llegó a 16,5%, manteniendo una brecha de género de 5,1 puntos.