China exige garantías tras ataque en central Rucalhue
Embajada advirtió que el atentado en la Región del Biobío pone en duda la seguridad para invertir en Chile y demandó acciones concretas al Estado.
La Embajada de China en Chile condenó en duros términos el atentado incendiario que afectó a la central hidroeléctrica Rucalhue, en la Región del Biobío, y cuya propiedad está en manos de una filial del conglomerado estatal China International Water & Electric Corp (CWE).
La acción, que destruyó 52 máquinas, dejó trabajadores heridos y causó millonarias pérdidas, fue calificada como uno de los más graves hechos registrados en la Macrozona Sur.
A través de una declaración enviada al diario El Mercurio, la misión diplomática sostuvo que los hechos “socavan gravemente la confianza de las empresas chinas en la seguridad local y en el entorno empresarial”, afectando directamente su interés de inversión en Chile.
En ese contexto, Beijing exigió al Gobierno una investigación “exhaustiva” y la implementación de medidas “efectivas y concretas” que resguarden tanto a sus trabajadores como a las obras que desarrollan en el país. Además, llamaron a todos los sectores políticos y sociales de Chile a “crear un clima propicio que proteja una relación tan importante y mutuamente beneficiosa”.
Empresariado condena atentado
Desde el mundo empresarial, la presidenta de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Susana Jiménez, calificó el hecho como un acto de “terrorismo, violencia y cobardía”. Manifestó su apoyo a los trabajadores heridos y advirtió que estas acciones “socavan la confianza de los inversionistas”, afectando la democracia, el desarrollo y la seguridad en Chile.
“El terrorismo en el sur y en todo el país debe ser erradicado”, señaló Jiménez, reforzando el respaldo del gremio a la aplicación de medidas firmes por parte del Estado para desarticular organizaciones violentas.
Boric: “No se permitirá que la violencia retroceda el diálogo”
Desde La Moneda, el Presidente Gabriel Boric reafirmó el compromiso del Gobierno con el Estado de Derecho. “Se perseguirán todos los atentados bajo la nueva Ley Antiterrorista”, sostuvo, señalando que los avances en la reducción de hechos de violencia en la zona sur no se verán detenidos por grupos que “buscan mediante la fuerza imponer sus objetivos”.
El primer mandatario remarcó que el camino del diálogo y el cumplimiento de la ley “no se abandonará”, y aseguró que el Estado será firme frente a cualquier grupo que recurra a la violencia como método de presión.
