Reforma elimina a 49 notarios mayores de 75 años
La nueva ley pone fin a décadas de excepciones en el sistema notarial: 49 funcionarios deberán dejar sus cargos tras confirmarse la vigencia del límite etario.
La implementación de la reforma al sistema notarial y registral implica un cambio histórico. Tras años de estar al margen de las normativas de jubilación, 49 notarios, conservadores y archiveros judiciales con edad promedio de 81 años deberán dejar sus funciones.
La entrada en vigor de la ley marca el cierre definitivo de una era caracterizada por cargos vitalicios de facto, donde algunos de los afectados superan incluso los 90 años.
Fallo del Tribunal Constitucional despejó el camino
La normativa, aprobada por el Congreso y visada por el Tribunal Constitucional, no encontró trabas jurídicas para su implementación. Aunque se incorporaron al expediente distintas presentaciones de los funcionarios afectados —incluyendo recursos y cartas que alegaban inconstitucionalidad—, el TC resolvió que el límite etario no contraviene el orden legal vigente.
Sólo dos magistrados votaron en contra del trámite por razones formales.
Funcionarios con décadas en el cargo deberán retirarse
Entre los nombres más conocidos destacan Kamel Saquel Zaror (89), conservador del Registro de Interdicciones, y Alfonso Barrientos Díaz (95), aún en funciones en Los Andes. Algunos llevaban más de 50 años en sus cargos, sin procesos competitivos ni límites renovatorios.
El Gobierno y el Congreso consideran que este retiro obligatorio marca el inicio de una etapa de mayor transparencia, modernización y rendición de cuentas en el sistema.
Fin a los cargos sin límite: se igualan las reglas
La reforma elimina el blindaje que durante décadas permitió a estos auxiliares de la justicia mantenerse en el poder sin control ni evaluación periódica. A partir de ahora, los nuevos nombramientos estarán sujetos a reglas similares a las del Poder Judicial, incluyendo edad máxima y mecanismos de fiscalización.
Reacciones divididas: algunos aceptan, otros resisten
Mientras parte de los funcionarios afectados ya comenzaron a preparar su salida, otros insisten en buscar alternativas para retrasar su desvinculación. Sin embargo, el texto legal es claro: una vez promulgada la ley y publicada su sentencia, el retiro será inmediato.
Esta reforma marca un hito en uno de los sistemas más criticados del aparato judicial, y busca responder a años de promesas legislativas incumplidas en torno a la modernización del notariado chileno.
