Buses RED prueban pago con reconocimiento facial
Cinco máquinas ya operan con reconocimiento facial como método de pago en Santiago, en un sistema que apunta a frenar la evasión y facilitar el acceso.
La Red Metropolitana de Movilidad dio inicio a un inédito plan piloto que permite pagar el pasaje usando sólo el rostro del pasajero. La iniciativa tecnológica busca reducir la evasión y modernizar la experiencia de viaje en el sistema de buses RED.
El anuncio fue realizado en paralelo a un informe del Ministerio de Transportes que reveló un incremento del 4,7% en las validaciones durante el primer semestre de 2025, totalizando 330 millones de pasajes cobrados.
¿Cómo funciona el nuevo sistema?
El método utiliza una cámara instalada dentro del bus, que capta el rostro del usuario y lo compara con una base de datos previamente enrolada. Esta imagen está vinculada a una cuenta o medio de pago registrado con anterioridad, lo que permite validar el viaje automáticamente sin necesidad de tarjeta física ni teléfono.
La prueba inicial se implementó en cinco buses del recorrido 406, operados por MetBus. Sólo los pasajeros que voluntariamente aceptaron ser parte del plan piloto y entregaron su consentimiento previo, podrán usar este sistema biométrico.
El reconocimiento facial se suma a otras estrategias que buscan reducir la alta tasa de evasión que aún persiste en algunos tramos del sistema RED. Al eliminar las barreras físicas y facilitar el proceso de validación, las autoridades esperan mejorar la eficiencia y confiabilidad del servicio.
Avance tecnológico con enfoque en seguridad y privacidad
Desde el Ministerio de Transportes aseguran que esta innovación cumple con estrictos estándares de protección de datos personales y se enmarca dentro de un proceso de modernización progresiva del transporte público.
El uso del reconocimiento facial no sólo apunta a combatir la evasión, sino también a ofrecer una alternativa más eficiente, rápida y sin contacto, en línea con las tendencias internacionales en movilidad urbana inteligente. La experiencia del piloto servirá como insumo clave para evaluar su escalabilidad a más recorridos y operadores.
