Ministro Cordero: “El Gobierno y yo estamos dispuestos a pagar el costo político de parar el futbol”
Luego de los bochornos hechos vividos en el estadio Monumental con ocasión del partido entre Colo Colo y Fortaleza por la Copa Libertadores, y que terminó con la muerte de dos jóvenes en las afueras del estadio y el ingreso de un grupo de autodenominados barristas a la cancha, el ministro de Seguridad, Luis Cordero, hizo un anuncio que llamó la atención: de ahora en adelante, las barras y quienes actúen y sean protagonistas de hechos de violencia en los estadios, serán considerados como “organizaciones criminales”.
El ministro no lo dijo en su momento, pero hace algunos días, en un encuentro con periodistas deportivos, lo aclaró. En este grupo no sólo el foco estará puesto en quienes cometan los hechos, sino que también en quienes los financian. Y en el caso del fútbol profesional, la alusión es obvia: los dirigentes de los clubes que amparan a las barras.
El ministro señala que esta relación entre dirigentes y barras es un hecho conocido y comprobado, tal como se tiene identificado a los grupos y piños que, ligados al microtráfico y al contrabando (en especial de cigarrillos y fuegos artificiales), son protagonistas de los hechos vandálicos en los recintos deportivos.
Por ello es que con la aplicación de la nueva ley que rige en Chile para todos los espectáculos masivos (la 21.659 sobre seguridad privada) donde está incluido el fútbol, se actuará en forma firme y se perseguirá y sancionará a todos los que estén involucrados de alguna forma en hechos de violencia tal y como se hace con cualquiera que comete un delito criminal.
Sin miedo a parar el fútbol
La nueva ley no sólo será sancionatoria, sino que también está diseñada, según la autoridad, para obligar a los responsables de la organización de espectáculos masivos a cumplir una serie de normas para su realización.
El ministro Luis Cordero fue tajante al señalar que quienes no cumplan con las exigencias no tendrán autorización para la realización del espectáculo, por lo que cada partido del fútbol profesional -en especial los de alta convocatoria y los ligados a los tres clubes “grandes”- será visado previo informe de una comisión radicada en la subsecretaría de Seguridad integrada por autoridades de gobierno y Carabineros.
¿Qué pasa si la ANFP y los clubes no acatan reiteradamente estas exigencias?
El ministro Cordero en esto fue igualmente preciso: “Se suspenderán partidos e incluso está siempre la opción de parar el torneo nacional. Sé que esa es una decisión que puede ser impopular pero el Gobierno y yo estamos dispuestos a pagar el costo político que ello podría implicar. Sin duda”.
Acusación contra delegado presidencial
También hoy desde el Ministerio de Seguridad se está siguiendo muy atento la posible acusación constitucional en contra del delegado presidencial de la Región Metropolitana, Gonzalo Durán, por los hechos ocurridos en el Monumental.
De acuerdo a la visión del gobierno, si la acusación prospera y finalmente Durán es etiquetado como “responsable político” de las muertes ocurridas en las afueras del estadio colocolino, la señal para quienes tienen la responsabilidad de aprobar los eventos deportivos (los delegados) sería potente y afectaría sus determinaciones. Ello porque, para minimizar los riesgos de acusaciones posteriores, estos impondrán obligaciones más altas a los clubes o derechamente rechazarán la ejecución de estos eventos porque posteriormente podrían ser acusados como negligentes.
