Cañete: escalofriantes entretelones sobre asesinatos de carabineros
Este miércoles recién se conocerían las medidas cautelares contra los imputados, mientras el fiscal a cargo considera que los crímenes formaban parte de un plan frío y premeditado.
Por EL ÁGORA / Foto: ARCHIVO
Recién este miércoles finalizaría la formalización en contra de los tres inculpados por los crímenes de tres carabineros ocurridos el 27 de abril en Cañete.
Producto de la extensión de la audiencia de este martes, el juez anunció el receso para seguir con los alegatos de la defensa.
Felipe Antihuen Santi, su hermano, Yeferson Antihuen Santi, y Nicolás Rivas Paillao están representados por la Defensoría Penal Pública.
Un cuarto implicado, Tomás Damián Antihuen Santi (hermano de dos de los detenidos) sigue prófugo.
Así, se estima que este miércoles sí se conocerán las medidas cautelares. También, los delitos que enfrentan y el plazo de la investigación.
El Ministerio Público los responsabiliza de varios ilícitos: robo con violencia, homicidio calificado a personal policial (con premeditación y alevosía). Además de quema de auto policial, porte de armas y traslado de los cuerpos de los fallecidos.
En el caso de Rivas, se le formalizó como autor cooperador de los delitos de homicidio y robo.
En cuanto al robo, se les acusa de apropiarse de las armas de los funcionarios. Entre ellas, tres pistolas 9 milímetros, tres subametralladoras UZI, una escopeta 12 mm y una carabina lanza gas. Amén de una motosierra.
A Yeferson Antihuén se le sumó homicidio frustrado contra carabineros y funcionarios de la Armada, por un ataque del 29 de marzo de 2023.
El fiscal de La Araucanía Carlos Bustos acusó que el ataque respondió a “un plan frío, elaborado por Rivas y los hermanos Antihuén Santi”.
Dijo que los cabos Sergio Arévalo (34 años) y Misael Vidal (30) y el sargento Carlos Cisterna (43) “fueron reducidos afuera de la camioneta. Luego, tras estar de rodillas y con las manos en alto, asesinados con disparos al cráneo y tórax, desde corta distancia”.
Luego, los uniformados “fueron trasladados por caminos interiores y quemados con el petróleo de la motosierra que portaban los carabineros”.
Bustos concluyó que para la Fiscalía se trató de “un crimen premeditado”.
