Everton dejó a la U más atrapada en su «laberinto»
Everton se llevó del estadio Nacional un empate valorable para sus expectativas de visitante y condenó a la U a su cuarta fecha sin encontrar el fondo de juego ni la identidad que reclama la hinchada y, en rigor, siquiera los puntos que requiere para tranquilizar el ambiente respecto a la arriesgada apuesta directiva por el argentino Guillermo Hoyos.
Aparte del morbo natural por escanear el traumático e insatisfactorio proceso comandado por Hoyos, el encuentro ofrecía aspectos ambientales de gran atractivo. Por ejemplo, la presencia del Muñeco Gallardo, Dt de River Plate, en la tribuna Vip, aprovechando de matar el tiempo antes de ir el domingo a ver en acción al volante de Unión, Pablo Galdámez.
Y como agregado, la curiosidad que genera la medida del nuevo técnico universitario de enviar al campo a los jugadores con un GPS en la parte posterior de la camiseta para medir los desplazamientos en los noventa minutos, en una hipervaloración de la tecnología dentro de un equipo que no necesita sumar kilómetros ni correr más sino que jugar mejor…
Esta vez, las necesidades acuciantes de la U de contar con un sub 20 en cancha forzó el ingreso del debutante Rosas, un zurdo de técnica pulcra y despliegue atinado que ya en pocos movimientos demostró más valor futbolístico que el argentino Ontivero.
Entre un Everton protagonista del torneo, que refleja una mecánica definida en el campo, y esta U irregular plagada de inseguridades que trascienden desde la banca al pasto, el partido se enrieló por un equilibrio evidente que se mantuvo hasta el final del primer tiempo. La intensidad y el juego vertical dieron una tonalidad atractiva a una lucha donde la visita pudo anotar a los 17′ con un tirazo de Ceratto en el travesaño, pero los azules también estuvieron cerca de convertir a través de un derechazo a quemarropa de Benegas y un par de remates cruzados de Fernández.
Al amparo de un desarrollo monocorde y carente de sorpresas, el segundo tiempo se transformó en una majadera confirmación de las limitaciones de la U y de la solidez táctica de un cuadro evertoniano que, con un entrenador capacitado como Vitamina Sánchez, puede validar aspiraciones mayores en el torneo. Es cierto que los azules presionaron y se instalaron en campo rival, pero su falta de variantes chocó indefectiblemente con una defensa bien parada y un portero confiable.
Los ingresos de Ontivero, Mora y Pizarro sumaron más empuje y deseos que claridad en el manejo de la pelota y en los últimos treinta minutos se reiteró el avance ciego de la U. Un emblema de su pobreza actual de ideas y ejecución es hoy Beausejour, que se mueve mecánicamente y no avala su condición de seleccionado y precio más alto del plantel. A los 85′, en la única opción de cierto riesgo, el Negro metió un centro que nadie conectó cuando la posición de cercanía del arco sugería terminar la jugada con un remate…
Al fin, Everton no debió desbordar el libreto de un visitante clásico para rescatar un empate justo que le mantiene entre los mejores del Clausura. Y la U, de nuevo, fue una expresión resumida de sus actuales confusiones y bajos rendimientos invidividuales, clamando por un urgente regreso a sus «fuentes» (Ronadl Fuentes, quizás), con una cirugía mayor que incluya reposicionamientos en un equipo que no resiste más ajustes parciales ni encomiendas a la fe superior. Tras cuatro fechas, apenas cuatro puntos de cosecha y la amenaza real del descenso patentada por la tabla general, la quinta fecha debe marcar el rumbo definitivo y el plazo fatal para que Guillermo Hoyos demuestre realmente sus reales atributos estratégicos por sobre sus respetables prédicas y orientaciones espirituales…
PORMENORES
Fecha 4
Torneo de Clausura
Estadio Nacional
Arbitro: Felipe González
Público: 20 mil personas, aprox.
U. de Chile: Herrera, Rodríguez, Jara, Vilches, Espinoza, Reyes, Rosas (60′ Ontivero), Lorenzetti (80′ Pizarro), Fernández (69′ Mora), Beausejour, Benegas. DT: Ángel Hoyos
Everton: Lobos, Echeverría, Suárez, Rodríguez, Alucema, Blásquez, Ragusa (64′ Leyton), Ceratto (77′ Almeyda), Becerra, Orellana, Echeverría. DT. Pablo Sánchez
