Crónicas de Sergio Ried: el “affaire Tammy”

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Por El Ágora
Actualizado el 27 de octubre de 2023 - 1:50 pm

Todo empezó con una simple llamada telefónica que un desconocido personaje me hizo a mi oficina del Hotel Sheraton, esa mañana de mayo de 1995.

Por SERGIO RIED / Fotos: ARCHIVO

Un señor del otro lado de la línea me contó que era el padre de una chica de 15 años, que vivía en Miami, que había ganado un torneo de menores de 16 y era una gran promesa del tenis.

También me dijo que Tammy, su hija, quería volver a Chile y representar al país en el tenis internacional. Me insistió en que era importante actuar rápido, porque se corría el riesgo de que la USTA (United States Tennis Association) se adelantara y la hiciera representar a Estados Unidos.

Un par de horas más tarde aparece el señor del teléfono y se presenta como Jaime Encina, ex seleccionado chileno de básquetbol y compañero de Juan Guillermo Thompson, «Kiko» Valenzuela, Juan Lichnowsky y otros grandes de nuestro baloncesto.

Me mostró fotos y un video de Tamny jugando en cancha dura, que en realidad no mostraba nada excepcional y las fotos, borrosas y mal enfocadas, tampoco aportaban mucho.

La chica había ganado un conocido torneo de menores en Plantation, Florida a los 14 años y era la favorita para repetir ese logro en singles y dobles, lo que era un buen aval.

DEBUT Y DESPEDIDA

No puedo negar que me entusiasmó el proyecto, ya que nuestro tenis femenino no pasaba por un buen momento y me la jugué por esta chica que caía del cielo, así es que conseguí los pasajes con mi amigo Ernesto Byrne, gerente de United Airlines, y el alojamiento en el Sheraton. Una concurrida conferencia de prensa en el mismo hotel, fue el broche de oro de esta aventura.

Luego vendría la lucha para que fuera aceptada en el siguiente torneo del circuito Cristal, a realizarse una semana después en el Estadio Italiano.

Con la venia del presidente de la Federación de Tenis de Chile, mi amigo Carlos Herrera, se aceptó su inscripción en el citado campeonato, pese a la oposición de las demás jugadoras.

Curiosamente, el oscuro y misterioso sorteo puso a Tammy frente a la seleccionada número uno, Carolina Espinoza, la más apta para sacar a esta “intrusa” del torneo.

Foto 1

Las cosas empezaban a complicarse, pero como reza la Ley de Murphy, podía tornarse peor. Y vaya que lo fue, porque al ingresar al court esa fría noche en Las Condes, apareció Tammy (foto 1) con un atuendo que provocó la sorpresa en el público y la molestia de su rival, que apoyándose en el reglamento, que exigía a las tenistas un vestuario apropiado, se negaba a enfrentar a una rival «disfrazada» como Tamny.

Hubo que ir de urgencia al vecino centro comercial Apumanque y comprarle una tenida «de tenis» a quien venía a revolver el naipe de nuestro tenis femenino.

Plata perdida, porque en menos de una hora, Carolina la mandó de vuelta a Estados Unidos, derrotándola por 6-0 y 6-4.

 

Foto 2

Años después, Tammy Encina se convirtió en una excelente jugadora de la Universidad de Tennessee (foto 2) y jugó varios años a muy buen nivel, representando a su país… Estados Unidos.