La Roja encontró la justicia desde los 12 pasos
Debió ser victoria de la Roja en los 90 minutos reglamentarios, pero la extraña impericia de Eduardo Vargas frente al gol, y una ostensible baja en el rendimiento del equipo en los minutos finales, hizo que la Selección Chilena sólo encontrara el triunfo en la definición desde los doce pasos, luego que todos sus ejecutantes convirtieran mientras Toselli se vestía de héroe atajando dos lanzamientos de los croatas.
El empate 1 a 1 se transformó en victoria contundente en la definición mediante penales, con un 4 a 1 que le permite al cuadro de Juan Antonio Pizzi disputar la final de esta China Cup en la madrugada del domingo próximo,frente a Islandia, vencedora del local China por 2 a 0.
Se dijo siempre que en este mini torneo los resultados no importaban tanto como el hecho de que el técnico nacional pudiera observar jugadores del medio local que puedan ser alternativas de titulares que, ya sea por lesión o suspensión, queden al margen de los compromisos oficiales de la Roja en las clasificatorias para Rusia 2018 como para la Copa Confederaciones, que debe disputar a mediados de año.
En ese plano, no cabe duda de que hubo dos o tres jugadores dignos de transformarse en alternativas, como el central Maripán y los volantes Pavez y Valencia. Y dentro de ellos, lo del zaguero “cruzado” fue lo más destacable: aportó estatura, una buena proporción de victorias en los duelos aéreos y, lo más importante, una personalidad que lo muestra como un relevo más que válido allí donde la Roja se muestra más floja.
Ni Jara está en su nivel de antes en la Roja y Roco, tan grandote y corpulento como Maripán, exhibe mucho menos velocidad, ductilidad y manejo de balón que este central que se transformó en pieza vital de la Universidad Católica bicampeón.
Frente a Islandia, en la final de este cuadrangular, Maripán se juega más que la simple posibilidad de ser una alternativa válida: ¿por qué no podría transformarse en titular y reforzar un juego aéreo defensivo que a menudo es nuestro mayor talón de Aquiles? Y cuidado, que las pocas veces que se animó a invadir el área croata, provocó más de un problema.
Más allá de esas disquisiciones, siempre va a ser mejor experimentar ganando que perdiendo. Sobre todo tratándose de un cuadro que, con dos Copas América obtenidas consecutivamente, en zona de clasificación para Rusia 2018, y en el cuarto lugar mundial del ranking de selecciones de la FIFA, tiene un bien ganado prestigio que debe defender y, en lo posible, enriquecer.
Desde ese punto de vista, no cabe duda de que la Roja fue mejor que Croacia y que debió imponerse en el partido. Y los propios europeos parecieron haber asumido ese favoritismo del cuadro nacional, de acuerdo a cómo afrontaron desde el minuto uno el partido: conservadoramente, tratando de contener a la Roja y buscando los trazos largos cuando podían hacerse de la pelota.
Cuando la Roja jugaba de grande a chico, vino el gol de la apertura. Armó una buena jugada Vargas por la banda derecha, se sacó un par de defensores y entregó para un Pinares que por el centro del área, pero cargado levemente hacia la izquierda, aparecía destapado. El volante de Unión eligió bien: en lugar de intentar controlarla le dio de primera, batiendo con disparo violento y cruzado al buen arquero Livakovicigk.
La Selección se hacía dueña del partido y no mostraba flancos débiles ante un cuadro croata aplicado, marcador, corredor y directo, pero carente de talento. Los únicos problemas surgieron de pelotas retrasadas por la defensa ante las cuales Toselli mostró más de una duda.
A los 36 minutos, ante pase de Carmona, Vargas tuvo su primera posibilidad de ampliar las cifras, pero falló como fallaría luego en la segunda etapa en dos oportunidades casi consecutivas.
Con todo, Croacia pudo encontrar un premio inmerecido cuando ya la primera etapa expiraba. Tras un córner y una tijera, el defensor Filipovic conectó de cabeza y la pelota se perdió por muy poco junto a un palo.
La Roja pudo asegurar el partido apenas comenzada la segunda parte. Metió desde la derecha un centro Valencia y la palomita de Pinares fue repelida de apuro por el meta croata.
El cuadro europeo, que introdujo pronto modificaciones, comenzó poco a poco a marcar presencia en el área de Toselli. No era capaz de procurarse oportunidades claras de gol, pero quedaba claro que un error, o un solitario acierto, podía marcar en las cifras un equilibrio que el juego no existía.
Dos ocasiones más tuvo el cuadro de Pizzi para liquidar el encuentro. A los 71, ante pase de primera de Valencia, Vargas remató bien, pero su conquista la impidió la excelente atajada del meta Livakovicigk. Un minuto después, sin embargo, el error de no anotar corrió entero por su cuenta.
Arrancó solo aprovechando lo mal parada que quedó la defensa croata y, en lugar de tocar hacia Ramos, que corría solo y que habría quedado con el arco destapado, quiso hacer la de Alexis frente al West Ham, esto es, amagarle al arquero el remate para después superarlo con un disparo “picado”, sólo que no calculó bien y el meta repelió con su cuerpo.
En el minuto 76 ocurrió lo que siempre se teme cuando un equipo, siendo superior, no es capaz de darle a su rival el golpe de gracia. En una aislada carga croata, metió el centro Tudor y Andrijasevic se anticipó por primera y única vez a Maripán para cachetear el balón y batir completamente a Toselli.
De ahí en adelante, no hubo incidencias dignas de destacar. Croacia se daba por satisfecha con una paridad por la cual había hecho poco, y la Roja se quedó sin ideas, como si de repente alguien hubiese bajado un interruptor cortándole la luz.
El paso a la final de esta China Cup quedó, pues, entregada a la tanda de penales.
Y desde los doce pasos los nuestros fueron ciento por cierto certeros. Anotaron, en ese orden, Vargas, Galdames, Beausejour y Ramos. Para Croacia anotó Pirasevic, pero después fallaron frente a Toselli Antolic y Maric. Y asunto liquidado.
El rival a vencer es ahora Islandia, un país pequeño que ni siquiera tiene un fútbol profesional como nosotros lo conocemos, pero que en la última Eurocopa cumplió una actuación más que destacada.
Como sea, la Roja tiene ahora la obligación de quedarse con la China Cup. Para responder al favoritismo con que llegó a este país asiático y porque, aunque el objetivo es ver jugadores, siempre será mejor verlos ganando que perdiendo.
PORMENORES
Partido por la China Cup.
Estadio: Guangxi Sports Center, de Nanning.
Arbitro: Fu Ming (China).
CHILE: Toselli; Opazo, Díaz, Maripán, Beausejour; Carmona (82´ Galdámes), Pavez (90+1´ Caroca), Valencia, Pinares (82´ Sagal); Fuenzalida (70´ Ramos), Vargas.
CROACIA: Livakovicigk; Barak, Matas, Situm (64´ Barisic), Antolic; Perosevic (90´ Ivanusec), Andrijasevic, Filipovic, Misic; Ozobic (57´ Tudor), Piravicic (57´ Maric).
GOLES: Pinares a los 18´y Andrijasevic a los 76´.
Tarjetas amarillas: en Croacia, Filipovic y Ozobic.
