Insólito: Puerto Montt vetó a periodista que quiso ayudarlo

Imagen del autor

Por Eduardo Bruna
Actualizado el 26 de noviembre de 2016 - 4:02 pm

Víctor Cañas, antiguo periodista de radio, jamás pensó que intentar ayudar al club de su ciudad, Deportes Puerto Montt, le iba a significar ser “vetado” por la propia institución a la que sigue como comunicador a través de todo el país en su participación en el torneo de Primera B.

Cañas, 66 años, jefe del programa “Más Deporte”, de 106.7 FM, con experiencia de años incluso en Canadá, recibió el 9 de noviembre una carta, dirigida al representante legal de la emisora, Glen Holmer Gómez, en que el club Deportes Puerto Montt le comunicaba que, de aquí en adelante, está prohibido su acceso al Estadio Chinquihue en los partidos que el cuadro “salmonero” actúe como dueño de casa.

En otras palabras, la dirigencia de Puerto Montt se reservaba el “derecho de admisión” de un periodista, situación de la que no se tenía precedentes en el fútbol nacional. Extrañamente, la carta no tenía autores específicos: sólo llevaba por firma la palabra “Directorio” y una firma ilegible que protocolizaba el comunicado.

Cañas, que aún no puede salir de su asombro, explicó que “el sábado 5 de noviembre, con motivo del encuentro entre Deportes Puerto Montt y Curicó Unido, me vi involucrado en el sector de vestuarios en una discusión con el presidente interino de la institución, Julio Aguilar, en que una vez más reclamé por el desorden y la nula organización que existía para el trabajo de la prensa después de los partidos.

Siendo el Estadio Chinquihue un estadio que sirvió de escenario al Mundial Sub 17, cuenta con una moderna sala de prensa con todos los implementos para llevar adelante conferencias de prensa ordenadas y bien organizadas, pero ello jamás ocurre. Se sienta eljugador o el director técnico en el lugar que le corresponde pero, en lugar de que los reporteros pregunten desde su lugar, todos se abalanzan hacia el entrevistado, produciéndose un caos absolutamente innecesario y donde en ocasiones se hace imposible trabajar”.

Cañas agrega: “Es cierto que discutí con Julio Aguilar, que estaba acompañado por el gerente de marketing del club, Iván Vera, pero jamás le falté el respeto, no lo descalifiqué en ningún momento, nunca lo insulté nimucho menos recurrí a la grosería. La mejor prueba de ello es que en la acusación que me hicieron ante la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) para justificar el por qué de la medida en mi contra, no hubo ni una sola imagen que diera cuenta de una conducta mía grosera o reprochable. Y eso que el lugar estaba lleno de personas allegadas al club que filmaron el altercado mediante sus teléfonos celulares”.

foto-canas-con-jockey

El comunicador cuenta que “hace tiempo que venía solicitando un orden mínimo para el trabajo de la prensa, pero nunca fui escuchado por la dirigencia portomontina. El que ahora se me impida el ingreso al Chinquihue,vulnerando el derecho constitucional que tengo para realizar mi trabajo profesional sin cortapisas de ninguna especie, yo lo interpreto como una pasada de cuenta por la intervención que me cupo en el bullado caso de los 500 mil dólares que entregó al club la ANFP en los tiempos de Jadue y que jamás ingresaron a la tesorería de la institución”.

El caso, que estalló en 2013, sigue extrañamente en la más profunda de las nebulosas, y constituye uno más de los tantos escándalos económicos que han sacudido en los últimos años al fútbol nacional.

Recuerda Víctor Cañas:

“A mediados de 2012 Sergio Jadue, conforme a su permanente actitud de repartirles dinero a los clubes para sumar cómplices a su delincuencial actuar, y que nadie discutiera sus decisiones, determinó repartir 16 millones de dólares a las 32 instituciones integrantes de la ANFP, tanto de Primera como de Primera B. Quiere decir que a cada club le correspondían 500 mil dólares. Resulta que el único club que negó haber recibido ese aporte de Jadue fue Deportes Puerto Montt. Lo curioso, sin embargo, fue la pasividad con que reaccionó la dirigencia, que jamás hizo nada para que esa suma ingresara a sus arcas”.

-Lo lógico es que el directorio hubiese venido en masa a Santiago a reclamar por esa omisión abusiva…

“Eso era lo lógico, pero nunca ocurrió. Y es a todas luces extraño,por decir lo menos.Nunca hubo explicaciones satisfactorias a la gente y a los hinchas, que se preguntaban, y con toda razón, el por qué Deportes Puerto Montt podía ser perjudicado de esa forma. Paralelo a la indignación de los socios y los hinchas, hubo algunos ex dirigentes, como Héctor Guzmán, ex presidente de la Comisión de Fútbol del club, y Dagoberto Pol, entre otros, que hasta amenazaron con recurrir a la Fiscalía y a los tribunales para que esto se aclarara, pero extrañamente todos fueron desistiendo, sin exponer razones. Frente a eso, decidí ser yo, como un simple particular, quien recurriera a la justicia para intentar aclarar esto de una vez por todas. A partir de ese momento, en lugar de contar con el beneplácito de la dirigencia de Puerto Montt, puesto que eran dineros que harta falta le hacían, los dirigentes comenzaron a hacerme el vacío, cuando no derechamente la guerra. Meterme en esto mesignificó, incluso, perder un muy buen trabajo en la anterior emisora en la que yo trabajaba y el que los diarios de la zona, pertenecientes a una poderosa cadena capitalina, se dedicaran a denostarme y a desprestigiarme con un empeño y una ferocidad digna de mejor causa”.

-Usted, como periodista, ¿nunca le preguntó directamente a algún dirigente acerca del destino de esos 500 mil dólares para que aclarara definitivamente esta extraña situación?

“Claro que sí. A través de mi programa lo consulté más de una vez con varios dirigentes. Nunca nadie me dio una respuesta satisfactoria. Incluso en una oportunidad le pregunté directamente a Patricio Coromina, presidente del club en la época, el por qué si el club no había recibido esos dineros no reclamaba, y me respondió que preferían no hacerlo, porque Jadue les había prometido compensarlos incluso con una cantidad mayor. Después que Jadue huyó a Estados Unidos por cierto que jamás recibieron unsolo peso. Lo concreto es que el destino de esos específicos 500 mil dólares continúan en la más profunda de lasnebulosas”.

-¿Cuál es la interpretación que usted hace para este caso?

“Yo no quiero hacer interpretaciones. Como periodista quiero la verdad. Lo que sí puedo decir es que entre la gente, los socios y los hinchas, las interpretaciones abundan. Desde que alguien -o varios- se quedaron con la plata hasta que esos dineros fueron a financiar campañas políticas de caciques de la zona. No se olviden que esto data de 2013, año de campañas políticas para el Parlamento y la Presidencia. Lo peor es que, a sabiendas de esos rumores, la dirigencia del club nunca haya hecho nada por aclarar lo que pasó”.

-¿Piensa usted que la renuncia de la anterior presidenta del club, Jessica Uribe, tiene relación con el caso de estos dineros extraviados?

“No sólo lo pienso. Estoy seguro. Porque no han sido pocas las ocasiones en que la gente, en la calle, ha encarado a los dirigentes de Deportes Puerto Montt, pidiéndoles explicaciones. Ella, que en un primer momento había expresado su deseo de aclarar definitivamente esta situación, terminó por rendirse y renunciar al cargo”.

foto-canas-¿Y en qué está el recurso judicial que usted interpuso para aclarar este caso?

“Avanzando lento, pero avanzando. De hecho, el 14 de septiembre pasado Sergio Coronado, el abogado que patrocina este recurso, tuvo que viajar a Santiago, citado por el Fiscal Carlos Gajardo, quien durante cuatro horas le solicitó la entrega de todos los antecedentes de que disponemos para llegar hasta el fondo de este caso.El juicio ya va en las 7.400 fojas”.

-¿Y usted cree que se va a llegar al fondo de la verdad?

“Yo confío en la justicia, pese a todo. Y digo “pese a todo” porque, extrañamente, la Corte de Apelaciones de Puerto Montt rechazó mi solicitud de no innovar respecto de la disposición abusiva de Deportes Puerto Montt  de impedirme la entrada al Estadio Chinquihue, vulnerando con ello preceptos constitucionales básicos, como la libertad de expresión y mi derecho a trabajar. Repito: yo nunca agredí ni insulté verbalmente a nadie. Sólo pedía un ambiente adecuado para que toda la prensa, no sólo yo, pudiéramos ejercer nuestro trabajo con mínimas condiciones que, por lo demás, el estadio permite al contar con parlantes, micrófonos y micrófonos inalámbricos para los periodistas. La mejor prueba de que tengo razón me la da el hecho de que el Departamento de Comunicaciones y Prensa de la ANFP ya ofició al directorio de Puerto Montt para que a los periodistas se les brinden las condiciones mínimas para llevar adelante su trabajo”.

Más allá de este caso que afecta a un comunicador, el fondo es que, tras la huida de Jadue a Miami, siguen existiendo en el fútbol irregularidades que no encuentran aclaración. Como esta de Deportes Puerto Montt; como la denuncia de que cientos de entradas para los partidos de la Roja se siguen repartiendo a allegados que lucran con los boletos, y como el juicio iniciado por un club en contra de la ANFP por “apropiación indebida”, que ya fue acogido por los tribunales y del cual seguramente pronto se van a tener noticias.

Como 24 mil millones de pesos que,  tras el vergonzoso paso de Jadue por la ANFP, parecen haberse esfumado definitivamente.

Como el exorbitante y abusivo “derecho de llaves” de 2 millones de dólares que la ANFP les sigue cobrando a los equipos que, por coronarse campeones de la Segunda División, se ganan el derecho a ingresar a la Primera B.