De lleno a la Luna: India triunfa donde fracasó Rusia
La “Chandrayaan-3” alunizó en el polo sur de nuestro satélite natural, en un éxito que catapulta al país a la elite de las misiones espaciales, y sólo días después del fiasco de “Luna-25”.
Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: TWITTER (X)
Luego de que el sábado pasado la sonda rusa “Luna-25” se desintegrara al chocar contra la superficie durante su alunizaje, el éxito indio de la “Chandrayaan-3” adquiere una importancia crucial: el país entra de lleno en la reducidísima lista de países que pueden presumir de haber completado con éxito un aterrizaje en la Luna.
“Chandrayaan-3”, casi cuatro años después del fracaso de “Chandrayaan-2” (que también chocó contra la Luna), logró ser el primero en depositar su módulo de aterrizaje Vikram en el polo sur lunar.
La nave de la potencia asiática se posó a unos 150 kilómetros al norte del cráter Bogulawsky, una depresión próxima al limbo lunar sur. El Chandrayaan (que en sánscrito significa “nave lunar”) coronó así así una misión lanzada hace cerca de seis semanas.
Con el olor a fracaso del “Luna-25” todavía en el ambiente -y justo cuando el presidente ruso Vladimir Putin prometió hace poco que continuará con el programa de retorno de sus cosmonautas a la Luna- lo de los indios adquiere carácter de hazaña.
Desde la caída de la Unión Soviética, Moscú se enfrenta a muchas dificultades para seguir en igualdad de condiciones la carrera espacial, en la que ya ha sido sobrepasada por Estados Unidos y China, principalmente por falta de financiamiento, escándalos de corrupción y una aparente ausencia de renovación tecnológica y científica (de hecho, el accidente del sábado se produjo por un error humano de cálculo).

India logró un triunfo histórico para su ambicioso programa espacial de bajo costo (tuvo un presupuesto de apenas 74,6 millones de dólares). Tan bajo costo, que tardó mucho más en llegar a la Luna que las misiones del programa estadounidense Apolo en los años 1960 y 1970.
Y es que, aunque parezca increíble, como India utiliza cohetes menos potentes, su sonda tuvo que orbitar varias veces la Tierra para ganar velocidad antes de poner rumbo a la Luna.
Ahora que el Vikram ya alunizó, un vehículo explorador -el rover “Pragyan”- propulsado por energía solar explorará la superficie y transmitirá datos a la Tierra durante sus dos semanas de misión. Y espera cumplir también lo que no pudieron los rusos: saber si hay hielo (y, por consiguiente, agua) en la Luna.
Los expertos aseguran que consiguen los bajos costos copiando y adaptando tecnología espacial existente. Además de utilizar a ingenieros altamente capacitados que cobran mucho menos que sus homólogos extranjeros.
La Organización de Investigación Espacial de la India (ISRO) estaba tan segura del éxito, que realizó una transmisión en vivo a través de YouTube desde la sala de control de la misión en Bengaluru. Y seleccionó el 23 de agosto porque era el día en que salía el sol en el lugar del alunizaje. Y así fue: salió el sol en el polo sur lunar y aumentó el brillo en la India.
