El pintor chileno Francisco Ariztía muere en Lisboa a los 79 años
- La Sociedad Nacional de Bellas Artes portuguesa, comunicó el fallecimiento, el domingo 4 pasado, del pintor lusochileno, sin detallar la causa de su muerte.
Se describía como un «jugador del arte» que necesitaba simplemente expresarse. Nacido en Santiago, estudió pintura, dibujo y grabado en la Universidad de Chile y en 1966 se trasladó a Belgrado, en la antigua Yugoslavia, con una beca de postgrado. Pasó por Atenas, París y Bologna antes de volver a Chile en 1972, donde trabajó como animador creando talleres para jóvenes actores y poetas.
Con presencia en los museos de arte contemporáneo de Santiago, de Sable d’Olonne (Francia), Sassoferrtao (Italia), Bochum (Alemania) y Gulbenkian de Lisboa (Portugal) colaboró, también, en colecciones particulares estadounidenses y europeas. Con la dictadura chilena, regresó a Europa y un año después se instaló en Lisboa, donde permaneció el resto de su vida tras obtener la doble nacionalidad en 1988.
Trabajó como profesor de dibujo y pintura en la Sociedad Nacional de Bellas Artes de Lisboa, fue becado de la Fundación Calouste Gulbenkian y fue agregado cultural de la embajada de Chile en Portugal. Cruzó camino con artistas como Roberto Matta y Raúl Ruiz.
En 1998, a pedido de Matta, Ariztía realizó un mural de azulejos ofrecido por el gobierno chileno a la ciudad de Lisboa, para una exposición internacional.
