Colo Colo tuvo que ganarle a Audax y al VAR para mantener el liderato
El gol de la apertura, por cuenta de Lucero, había sido anulado por un fuera de juego inexistente. Y el de la victoria alba sobre el conjunto itálico (2-1), sólo llegó gracias a la tecnología, porque el pito Carvajal no había visto la falta contra Bolados, al borde, pero dentro del área. El manchón lo protagonizaron, una vez más, los simios que se disfrazan de hinchas.
Por EDUARDO BRUNA / Foto: PHOTOSPORT
Con la inevitable nostalgia por la partida de Pablo Solari a River Plate, y superando a un rival tan conservador como terco, Colo Colo se dio maña para vencer 2-1 a Audax Italiano en El Teniente de Rancagua, sumando tres puntos que lo mantienen al tope de la tabla. En su agónico aunque justo triunfo, el Cacique tuvo que ganarle incluso al VAR, porque el tanto de Lucero había sido anulado, a indicación del guardalíneas Shieman, por un inexistente fuera de juego, y el de Costa, que significaba la victoria, sólo llegó luego de que el pito, Rodrigo Carvajal, fuera advertido desde la cabina que el patadón en contra de Bolados, tras una confusa jugada, había existido y dentro del área.
El árbitro, que en la conquista de Lucero no necesitó ir a verificar nada, porque la licitud de la jugada era lo suficientemente clara, esta vez sí fue a revisar la incidencia en la pantalla, pudiendo verificar que, en su desesperación por despejar, Torres había impactado violentamente la pierna de Bolados a la altura de la rodilla, en el borde mismo, pero al interior del área.
No era fácil echarse encima la responsabilidad de servir el penal. Carvajal, que ya había ordenado seis minutos de adición, tuvo que agregar otros tantos luego de que Cornejo, volante itálico, acusara una lesión. En concreto, era el minuto 90+9 cuando el peruano-uruguayo se puso frente al balón. Pero respaldado en sus últimos aciertos, Costa la puso violentamente en un rincón bajo mientras Ahumada, portero itálico, se jugaba hacia el lado opuesto.
Siempre es difícil, tratándose del fútbol, emplear el concepto de justicia. Es altamente relativo. Sólo que cabe plenamente cuando, como en este caso, se adueña del triunfo el cuadro que más hizo por buscarlo. Y es que Colo Colo, a veces decidiendo en forma equivocada, a veces llegando una décima de segundo tarde, había hecho mucho más que un cuadro itálico que desde temprano dejó en claro que la paridad no le desagradaba para nada.
De partida, su técnico, Juan José Rivera, anunció que jugaría “con línea de tres”. Pero bastó que comenzara a rodar el balón para que a todos nos quedara claro que la mentada disposición táctica, frecuentemente falsa cuando se enfrenta a un rival en teoría superior, en realidad era una línea de cinco, porque los laterales –Rojas por la derecha y Cereceda por la izquierda-, prácticamente nunca cruzaron la mitad de la cancha.
Si a eso le sumamos volantes que estaban más preocupados de correr y de marcar que de jugar, es fácil entender lo mucho que le costaba a Colo Colo crearse oportunidades claras de anotar. Aproximaciones tuvo muchas –muchísimas en realidad- pero claras-claras, no fueron más de tres o cuatro. Que no se tradujeron en gol porque siempre llegó a último momento una pierna itálica o porque el joven portero Ahumada achicó oportunamente. Y cuando nada de eso ocurrió, fue Colo Colo el que dejó ir una oportunidad preciosa, cuando tras un tiro de esquina Pavez elevó a un metro de la línea de gol y con todo el arco a su disposición. Se jugaba ya la segunda etapa y las cargas albas sobre la portería de Audax eran constantes.
Cuando finalmente Lucero vulneró el “cerrojo” itálico, lo cierto es que Cortés, meta albo, no había trabajado nada. Apenas había debido exigirse ante un violento remate de distancia de Sepúlveda, a los 31 minutos, que se le colaba en un ángulo. Sin embargo, en ventaja, bastó sólo un breve pestañeo albo para que Audax, contra todo pronóstico, encontrara la paridad.
Se jugaba el minuto 78 cuando, a juego perdido, el elenco itálico decidió jugarse su opción. Y un balón que cruzó toda el área, y que sobró a Suazo, fue empalmado de primera y en forma violenta hacia el centro. Lo que los sabios del relato y los comentarios llaman el “busca pie”. Y lo encontró, porque por el centro del área apareció absolutamente descuidado Fuentes, ingresado pocos minutos antes, para empalmarla de primera y batir completamente a un Cortés que nada tenía que hacer ante la violencia del remate.
Con doce minutos por delante, más la adición, en Colo Colo cundió la desesperación. Estaba dejando dos puntos en el camino y no podía permitírselo, porque la cuenta de ahorro podía seguir achicándosele, según lo que hicieran sus escoltas. Quinteros realizó su tercer cambio, a los 85’, sacando a un bajísimo Gil para hacer ingresar a Bolados. Un Bolados que no alcanzó a hacer mucho, pero que justificó su presencia por el sólo hecho de llegar primero a la pelota, propiciando el penal que significaría la agónica victoria alba.
Más allá de lo que fue el fútbol, no se puede obviar la aparición, una vez más, de los simios hinchas albos que siguen creyendo que pueden hacer lo que se les venga en ganas. Iban apenas once minutos de juego cuando no encontraron nada mejor que saltar la reja para ubicarse en la pista. El encuentro sólo pudo reanudarse seis minutos más tarde.
¿Hasta cuándo esta tropa de tarados va a quedar impune?
PORMENORES
Campeonato Nacional. Partido válido por la fecha 18.
Estadio: El Teniente, de Rancagua.
Público: seis mil espectadores, aproximadamente.
A. ITALIANO (1): Ahumada; Labrín, Alvarado, Torres; Rojas (66’ Fernández), Cornejo, Bosso, Sepúlveda (66’ Fuentes), Cereceda; Andrade (53’ Alvarez), Riveros (82’ Henríquez).
COLO COLO (2). Cortés; Opazo, Falcón, Zaldivia, Suazo; Gil (85’ Bolados), Pavez, Costa; Oroz (46’ Pizarro), Lucero y Bauzat (66’ Zavala).
GOLES: para Audax Italiano, Fuentes a los 78’; para Colo Colo, Lucero 73’ (cabezazo) y 90+9’ Costa (penal).
Tarjetas amarillas: en Audax, Torres y Cereceda; en Colo Colo, Oroz, Costa y Falcón.
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